Un recluso en el Centro Correccional Metropolitano de Nueva York declaró al FBI que escuchó a los guardias cuchichear sobre encubrir la asesinato de Jeffrey Epstein la mañana de su fallecimiento.
Los archivos en diámetro de Epstein del gobierno federal contiene un documentación manuscrito de cinco páginas de una entrevista del FBI con un recluso que se despertó la mañana del 10 de agosto de 2019 con la musculoso conmoción en la Mecanismo de Clausura Particular (SHU), donde él y Epstein estuvieron encarcelados.
“¡Respira! ¡Respira!”, recordó que gritaron los agentes rodeando de las 6:30 a.m.
Luego dijo que escuchó a un agente proponer: “Amigos, ustedes mataron a ese tipo”.
Una escolta respondió: “Si está muerto, lo vamos a encubrir y tendrá una coartada: mis agentes”, según las notas del FBI. El recluso afirmó que todo el pabellón escuchó el intercambio.
Más tarde, tras enterarse de la asesinato de Epstein, afirmó que los reclusos dijeron: “La señorita Noel mató a Jeffrey”. Identificó a la escolta como Tova Noel, una de las dos funcionarias penitenciarias que después fueron acusadas de falsificar informes para que, según sus registros, pareciera que habían hecho sus rondas esa oscuridad, cuando no fue así. Los cargos contra ella y el otro agente, Michael Thomas, fueron después retirados, pero los dos fueron despedidos.
El relato del recluso no ha sido corroborado, pero aun así plantea interrogantes sobre la asesinato de Epstein bajo la custodia de la prisión. Tanto el médico forense de Nueva York como el Área de Probidad de EEUU concluyeron que Epstein se suicidó. El Dr. Michael Baden, patólogo forense contratado por los herederos de Epstein para asistir con la necropsia, ha patente que cree que las lesiones de Epstein se asemejaban más a un estrangulamiento que a un suicidio.
Primaveras a posteriori de la condena y asesinato del delincuente sexual Jeffrey Epstein, la publicación de los archivos de la investigación en su contra por parte del Área de Probidad, bajo la dirección del Congreso, está teniendo consecuencias para algunos de sus asociados.
Pero es probable que el documentación del FBI avive las sospechas, ya que el New York Post además informó el sábado que el tira de Noel detectó un depósito en efectivo de $5,000 que realizó en su cuenta del Chase Bank el 30 de julio de 2019, una semana a posteriori de que Epstein fuera antagónico en su celda en lo que las autoridades penitenciarias concluyeron que fue un intento de suicidio el 23 de julio de 2019. Los informes oficiales sobre ese incidente muestran que Epstein inicialmente les dijo a las autoridades penitenciarias que su compañero de celda había intentado matarlo tras extorsionarlo.
El Post además informó que la mañana del 10 de agosto, tras la asesinato de Epstein, Noel buscó el término “últimas parte sobre Epstein en la gayola” dos veces: una a las 5:42 a.m. y otra a las 5:52 a.m., unos 40 minutos ayer de que el otro escolta, Michael Thomas, encontrara a Epstein.
Sus registros bancarios, que se encuentran en los archivos, muestran que Noel recibió miles de dólares en efectivo y pagos de Zelle en los meses previos a la asesinato de Epstein. Ella ha sido acusada de ningún delito. El Miami Herald no logró comunicarse con su abogado el sábado.
El excompañero de celda de Epstein, Efraín Reyes, declaró a las autoridades penitenciarias que le había dicho a Epstein que estaría más seguro si pagaba a los reclusos y guardias por su protección. Fuentes informaron al Herald que Epstein sí realizó pagos por protección.
Los registros bancarios de Noel además revelan que estaba pagando por un Range Rover nuevo.
Sin confiscación, no le preguntaron sobre el metálico durante su entrevista con el Área de Probidad.
Epstein tenía tres fracturas en los lados izquierdo y derecho de la epiglotis, y Baden afirmó que es raro que se rompan esos huesos en un ahorcamiento, y mucho menos que se fracturen varios.
“Esas fracturas son extremadamente inusuales en ahorcamientos suicidas y podrían ocurrir con mucha más frecuencia en estrangulamientos homicidas”, declaró Baden, quien añadió que Epstein tenía hemorragias en los luceros, que además son más comunes en estrangulamientos que en ahorcamientos.
La investigación oficial del Área de Probidad sobre la asesinato señaló que “nadie de los reclusos entrevistados tenía información posible que sugiriera que la causa de la asesinato de Epstein fuera otra que un suicidio”.
La investigación además concluyó que tres reclusos entrevistados con visión directa de la puerta de la celda de Epstein declararon que “nadie entró ni salió de la celda de Epstein” a posteriori de que Epstein fuera encerrado en su celda la oscuridad preliminar.








