La congestión vehicular en el Gran Santo Domingo representa uno de los principales obstáculos para la eficiencia económica del país. En respuesta a esta problemática, el Gobierno dominicano puso en marcha el plan “RD se Mueve”, una iniciativa que contempla 143 medidas orientadas a descongestionar las vías, reorganizar el tránsito y mejorar el desempeño urbano y productivo.
El software, anunciado por el presidente Luis Abinader y el Aposento de Transporte, se implementará de guisa progresiva a partir del 1 de julio. Su eje central es el escalonamiento de los horarios laborales del sector conocido, con el objetivo de sujetar el bombeo de vehículos circulando simultáneamente durante las horas pico.
Según lo establecido en la Circular 008962 del Profesión de Oficina Pública (MAP), el 70% del personal estatal trabajará en dos bloques: de 7:00 de la mañana a 3:00 de la tarde y de 7:30 a 3:30. Las instituciones que atienden a más de 2,000 personas mensualmente operarán adicionalmente en turnos extendidos hasta las 9:00 de la perplejidad Esta medida no implicará cambios salariales ni aumento de retribución, pero el Gobierno estima que contribuirá a disminuir las pérdidas económicas asociadas al tránsito.
Adicionalmente del cambio de horarios, el plan incluye otras medidas estructurales: la sincronización semafórica en 35 intersecciones, la prohibición de giros a la izquierda en puntos conflictivos, y la incorporación de 700 nuevos agentes de la Dirección Normal de Seguridad de Tránsito y Transporte Terráqueo (Digesett). Todavía se implementarán radares digitales para controlar la velocidad y se reforzará la fiscalización con el apoyo del Sistema 9-1-1 y el Instituto Doméstico de Tránsito y Transporte Terráqueo (Intrant).
Futuro
El tesina se complementa con una visión de liberal plazo en materia de transporte conocido. El Gobierno ha reiterado su compromiso con obras como la ampliación de la Semirrecta 2 del Metropolitano de Santo Domingo, el monorriel de Santiago, el teleférico de Santo Domingo Oeste y nuevos corredores de autobuses tipo BRT, iniciativas que buscan sujetar la dependencia del transporte privado y ampliar la propuesta de movilidad masiva.
El Gobierno igualmente ha vinculado estas acciones con su Pacto Doméstico por la Seguridad Viario, firmado por 121 instituciones, que aspira a sujetar las muertes por accidentes en un 15 % anual hasta 2030. Las medidas incluyen campañas de concienciación, aggiornamento del sistema de puntos en licencias y fortalecimiento de la atención médica de emergencias.
Por otro flanco, de acuerdo con estudios del Porción Interamericano de Incremento (BID), la congestión vehicular en las ciudades latinoamericanas puede representar una pérdida de hasta 2.5% del producto interno bruto (PIB) anual por conceptos relacionados con retrasos, consumo adicional de combustible y reducción de la productividad gremial.






