La autora es abogada. Reside en Santo Domingo.
POR PAOLA BELLIARD
En un decorado regional impresionado por tensiones y retrocesos en materia de libertades, la República Dominicana aparece como un caso singular. El Índice Chapultepec 2025, primoroso por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), colocó al país en el primer extensión entre 23 naciones evaluadas, con 82.17 puntos sobre 100. Fue el único en alcanzar la categoría de “Con Autogobierno de Expresión”. Sin bloqueo, detrás de este examen internacional se esconde una existencia frágil y llena de desafíos.
La SIP advierte que la estabilidad democrática dominicana se sostiene sobre bases precarias. Los medios de comunicación enfrentan una “mordaza sigilosa” que combina la fragilidad económica de las empresas periodísticas, el uso discrecional de la publicidad estatal como mecanismo de presión y las tensiones derivadas de nuevas propuestas legislativas. Entre ellas, destaca el esquema de ley que examen crear el Instituto Franquista de Comunicación (Inacom), señalado como un peligro potencial de censura.
El panorama se complica aún más con la migración de la inversión publicitaria cerca de plataformas globales, lo que erosiona la independencia editorial y expone a los medios a presiones políticas y comerciales. Aunque el presidente Luis Abinader ha defendido públicamente la osadía de prensa, la SIP subraya que su discurso se ve opacado por prácticas económicas que limitan el control pleno de este derecho.
La inquietud ha generado protestas de periodistas que denuncian barreras informativas cada vez más visibles. En medio de este contexto, la firma de la “Comunicación de Salta II” durante la 81 Asamblea Normal de la SIP, celebrada en Punta Cana,en octubre pasado,
se convirtió en un semblante simbólico de respaldo internacional al compromiso dominicano con la osadía de expresión.
Así, la República Dominicana se encuentra en una paradoja: lidera la región en tolerancia mediática, pero enfrenta amenazas internas que podrían socavar ese liderazgo. La SIP lo resume con claridad: el país vive un periodo crítico, donde la osadía de prensa, aunque reconocida, sigue siendo un dominio en disputa.
paolabelliard@gmail.com
jpm-am
Compártelo en tus redes:






