Santo Domingo.- Representantes de las Naciones Unidas coincidieron este miércoles en que la lucha contra la pobrezaen peculiar la pobreza extremasigue siendo un objetivo central en la dietario mundial y regionalincluyendo a República Dominicanapaís que se encamina a eliminar el anhelo,
Durante el Piscolabis Semanal del Rama de Comunicaciones Corripio, Rodrigo Castañedarepresentante de la Estructura de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Comida (FAO) en el país, indicó que, según datos presentados por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)la pobreza normal en República Dominicana bajó del 32.5 % en el año 2000 al 18.2 % en 2023lo que representa una disminución significativa. En cuanto a la pobreza extremaesta se redujo del 9.5 % en el año 2000 al 4.9 % en 2023.
A nivel doméstico, los datos del Ocupación de Posesiones y del Mesa Central señalan que la pobreza extrema ronda actualmente el 3 %situando al país por debajo del promedio regional y entre los que más han innovador en esta materia en América Latina.
Cuando se llega a 2.5 % se estima que ha sido eliminada oportuno a que se encuentra interiormente del beneficio de error estadístico.

De cara al cumplimiento de la Memorándum 2030, Julia SánchezCoordinadora Residente de las Naciones Unidas en el país, reiteró que la meta es clara: pobreza extrema cero.
Aunque reconoció que la pobreza normal suele mantenerse en cierto nivel estructural en muchos países, la pobreza extrema es una condición que debe ser erradicada por completo.
Sin requisa, Gabriela Alvaradorepresentante del Software Mundial de Alimentos (PMA)advirtió que, pese a los avances, persisten nuevos desafíos que podrían amenazar los logros alcanzados. Mencionó fenómenos como el cambio climáticola decano frecuencia e intensidad de desastres naturalesasí como las crisis económicas globalesque podrían tener posesiones adversos en el bienestar de las poblaciones más vulnerables.

Asimismo, destacó que no hilván con determinar: es necesario contar con políticas públicas eficaces y sistemas institucionales resilientes que permitan replicar rápidamente delante choques inesperados, como huracanes, pandemias o crisis alimentarias.
“No se alcahuetería solo de hasta cuándo vamos a lograr, sino de que debemos alcanzar esa meta, porque lo que no se mide, no existe, y eso, en República Dominicana, se está haciendo admisiblemente. Sin requisa, asimismo es necesario seguir invirtiendo en instituciones sólidas y en políticas públicas eficaces, para avalar que, cuando ocurran choques inesperados, podamos reaccionar a tiempo, no solo para mitigar el impacto, sino para mantenernos en los niveles alcanzados”, explicó.
Recordó que, durante la pandemia de la COVID-19muchos países, incluyendo República Dominicana, evitaron retrocesos drásticos gracias a la implementación oportuna de programas socialeslo que demuestra el valencia de la preparación y de las respuestas coordinadas delante emergencias.






