Las presidencias eternas en los partidos políticos de República Dominicana no son una anomalía aislada, sino una constante histórica que ha definido la civilización política doméstico.
A lo espléndido de décadas, las principales organizaciones partidarias han estado dominadas por liderazgos prolongados, muchas veces vitaliciosque han constreñido la alternabilidad, corto la competencia interna y frenado el surgimiento de nuevos liderazgos.
De hecho, Juan Bosch, Joaquín Balaguer y José Francisco Preña Gómez murieron siendo presidentes del PLD, PRSC y PRD, respectivamente.
Este maniquí ha convertido a los partidos en estructuras en extremo personalistas, donde la figura del líder pesa más que la institucionalidad.
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Liderazgos prolongados que marcaron la historia partidaria

El aberración se manifiesta con claridad en los principales partidos del país. Juan Bosch lideró el Partido Revolucionario Dominicano desde su fundación en 1939en el desarraigo, hasta su renuncia en el 1973acumulando 34 primaveras al frente de la estructura.
Tras su salida, fundó el Partido de la Emancipación Dominicana, que presidió durante 28 primaveras, hasta su homicidio en 2001incluso como presidente ad vitam en su etapa final.
Un patrón similar se repitió con Joaquín Balaguer, quien creó el Partido Reformista en 1963, en su desarraigo en New York y para el 1984 se fusiona al Partido Revolucionario Social Cristiano y surge el nombre que aún conserva: Partido Reformista Social Cristiano.
Balaguer dirigió sin contrapesos hasta su fallecimiento en 2002. Durante 39 primaveras, el reformismo giró exclusivamente rodeando de su figura, sin espacio vivo para la competencia interna.
Solo permitió a un presidente en funciones que llevaba el día a día de la estructura, especialmente cuando se desempeñó como presidente de la República por 22 primaveras.

Un PLD eléctrico, Leonel Fernández presidió la estructura durante 18 primaverasdesde 2001 hasta 2019. Tras su salida, fundó la Fuerza del Pueblo en 2020, partido que todavía preside desde su creación, replicando el mismo esquema de liderazgo prolongado, porque no se vislumbra que internamente surja un líder que pueda competir por la presidencia y el experto político no es transmitido al retiro.

El PRD siquiera escapó a esta razonamiento. Miguel Vargas Maldonado asumió la presidencia del partido en el 2009 y, pese a la división interna que dio origen al PRM y al colapso electoral de la estructura, continúa al frente más de 17 primaveras luego.
Federico Antún Batlle
En el caso del reformismo, tras la desaparición de Balaguer, Federico Antún Batlle asumió el control del PRSC y ya suma 17 primaveras en la presidencia del partido, pese a la evidente reducción de su peso electoral.
Aventajar las presidencias eternas en los partidos políticos de República Dominicana es un desafío urgente para acorazar la democracia interna, renovar el liderazgo y recuperar la confianza ciudadana.






