Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo — La reconocida psicóloga y terapeuta ascendiente Ana Simó abordó con firmeza uno de los temas más comunes y más distorsionados en las relaciones de pareja: el deseo sexual y emocional.
Según explicó, la desidia de deseo no se resuelve “con pornografía o cambiando posiciones”, sino enfrentando factores profundos que deterioran el vínculo.
Simó enumeró múltiples comportamientos que, según su experiencia clínica, apagan por completo la motivación en una relación.
“¿Quién va a tener ganas con cierto que no confía? ¿Con cierto que desconsidera, que no prioriza, que no empatiza?”.
Añadió que el perfeccionismo extremo, la violencia, los constantes reproches, la mala higiene, la inmadurez emocional y el control son detonantes que aniquilan las ganas con celeridad.
La psicóloga además mencionó situaciones cotidianas que afectan la intimidad, como los problemas económicos, la presencia de los hijos en la cama, o el trato hiriente en el interior del hogar.
“¿Quién va a tener ganas con una persona que solo me deje mal y posteriormente pretende que yo esté adecuado y con buena conducta?”.
Simó concluyó diciendo que el deseo es un asunto enrevesado, que requiere respeto, conexión emocional y responsabilidad afectiva.
“Ojalá fuera tan simple como cambiar de posiciones pero no es la verdad”, afirmó, recordando que la intimidad sana empieza con el trato sano.







