EL AUTOR es periodista. Reside en Santo Domingo.
Al finalizar el itinerario analítico de los ocho presidenciales del Partido Revolucionario Reciente (PRM) todo parece vislumbrar una contienda marcada por afán, organización y contrastes.
Aunque algunos nombres parten con superioridad, el desenlace dependerá de cómo evolucione el tablado político, la dirección del partido y, sobre todo, el pulso del pueblo dominicano frente a sus futuros líderes.
David Collado lidera las preferencias internas y externas. Su perfil de mandatario competente desde el Profesión de Turismo, sumado a su haber político acumulado como exalcalde del DN, lo posiciona como el candidato a vencer. No obstante, su liza es consolidar estructura partidaria en las provincias y evitar el desgaste por sobreexposición.
Eduardo «Yayo» Sanz Lovatón representa una alternativa con perfil técnico, fidedigno al presidente Abinader y con una dirección destacada en Aduanas. Si logra permanecer cohesión con sectores medios del PRM y ampliar su visibilidad en los sectores populares, puede transformarse en el competidor más serio contra Collado.

Carolina Mejíaaunque con bajo perfil en encuestas recientes, conserva una almohadilla estructural sólida y un activo simbólico como figura femenina con experiencia ejecutiva. Si decide entrar plenamente a la competencia y articula alianzas, su candidatura podría ser revitalizada como opción de pelotón y transición.
Wellington Arnaud ha vacada ámbito con un discurso de renovación desde INAPA. Su desafío principal es salir del hornacina técnico y construir una novelística doméstico que conecte con las bases y los indecisos. Si lo logra, podría convertirse en un “outsider interiormente del sistema”.
Raquel Peñapresente vicepresidenta, cuenta con la licitud institucional, pero enfrenta la percepción de continuidad sin cambio. Su opción dependerá de su capacidad para desmarcarse positivamente del gobierno y articular propuestas frescas.
Tony Peña Guaba reto por una candidatura desde la almohadilla, respaldado por su trabajo social. Tiene apoyo estructural en zonas rurales, pero carece aún de tracción mediática. Su éxito dependerá de si logra subir al debate doméstico y capitalizar el discurso social.
Guido Gómez Mazara representa la voz crítica interna. Tiene experiencia y discurso político claro, pero arrastra una imagen confrontacional y bajos resultados en pasadas internas. Solo una crisis institucional le daría posibilidades reales de mejora.
Victor de Azacon almohadilla municipalista, ha sido el primero en formalizar aspiración. Su conexión con territorios podría ser útil, pero carece de visibilidad y novelística doméstico. Su liza será salir del rol simbólico con destino a una candidatura con viabilidad vivo.
En breviario, si no ocurre una ruptura viejo, Collado y Yayo son las figuras más proyectadas al día de hoy, con Carolina y Wellington como posibles sorpresas, y los demás como actores de influencia con opciones condicionadas a coyunturas imprevistas.
Jpm-am
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