La captura de Nicolás Sensato por fuerzas especiales de Estados Unidos, durante una operación marcial a gran escalera ejecutada el sábado 3 de enero, no solo marcó un hecho sin precedentes en la relación entre los dos países, sino que asimismo reactivó una pregunta central: quién cobrará la premio de 50 millones de dólares ofrecida por información que condujera a su arresto y si ese cuota llegará a concretarse.
El incentivo fue anunciado por el presidente Donald Trump como parte de una táctica legal y de seguridad contra el líder del régimen venezolano, perceptible en Estados Unidos por cargos federales de narcoterrorismo.
La guarismo coetáneo, equivalente a cerca de $ 191 millones, es el monto más suspensión nones ofrecido adentro del Software de Recompensas de Narcóticos del país norteamericano.
Del primer anuncio al récord histórico
La premio no siempre fue de ese valencia. En marzo de 2020, tras la formalización de cargos en el Distrito Sur de Nueva York, Trump autorizó inicialmente un cuota de US$ 15 millones (al contorno de $ 52 millones). En enero del año pasado, el monto fue incrementado a US$ 25 millones (aproximadamente más de $ 94 millones).
El aumento definitivo se produjo en agosto, cuando Washington elevó la guarismo a 50 millones de dólares (cerca de $ 188 millones). En ese momento, las autoridades estadounidenses señalaron a Sensato de acudir a organizaciones criminales y terroristas extranjeras como el Tren de Aragua, el Cártel de Sinaloa y el Cártel de los Soles para introducir drogas y promover violencia en paraje estadounidense. La valor provocó una respuesta inmediata del gobierno venezolano: el canciller Yvan Gil calificó la medida como “patética” y la describió como “propaganda política”.
En paralelo, la Sucursal de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) informó sobre incautaciones vinculadas al caso. Según declaró en agosto la fiscal común Pam Bondi, la agencia ha decomisado hasta ahora 30 toneladas de cocaína que Washington atribuye a Sensato y su entorno, adicionalmente de “casi siete toneladas vinculadas al propio Sensato, lo que representa una de las principales fuentes de ingresos para los cárteles letales con sede en Venezuela y México”.
El papel de la inteligencia estadounidense
Según informó ‘The New York Times’, una fuente de la C.I.A. infiltrada en el gobierno venezolano siguió de cerca la ubicación de Nicolás Sensato tanto en los días previos como en los momentos inmediatamente anteriores a su captura por fuerzas estadounidenses de operaciones especiales.
De acuerdo con el diario, la agencia de espionaje fue responsable de producir la inteligencia secreto que permitió la operación. Para ello, combinó información suministrada por fuentes venezolanas con vigilancia tecnológica mediante una flota de drones furtivos, que ofreció un seguimiento casi permanente sobre el paraje venezolano. Encima, la C.I.A. desplegó desde agosto un orden de oficiales que operaron de forma clandestina en el país, encargados de restablecer el “patrón de vida” y los desplazamientos de Sensato.
El medio estadounidense señaló que no se conoce con precisión cómo fue reclutada la fuente interna que alertó sobre la posición de Sensato. No obstante, exfuncionarios citados por el circular indicaron que la premio de 50 millones de dólares habría sido un multiplicador determinante para proporcionar esa cooperación.
Planificación estafa y ejecución marcial
En su audiencia de confirmación, el año pasado, el director de la C.I.A., John Ratcliffe, aseguró que impulsaría una agencia más agresiva y dispuesta a ejecutar operaciones encubiertas para obtener información y respaldar la política exógeno de Estados Unidos. En semirrecta con esa promesa, el presidente Trump autorizó en otoño una intensificación de las acciones de la agencia y, en noviembre, dio luz verde a la planificación de operaciones específicas en Venezuela.
Como parte de esas acciones, a finales de diciembre la C.I.A. empleó un dron armado para atacar un terminal que, según funcionarios estadounidenses, era utilizado por una manada venezolana para cargar drogas en embarcaciones. Una de las personas informadas sobre la captura de Sensato explicó al ‘The New York Times’ que el operante fue el resultado de una estrecha coordinación entre la agencia y el ejército, tras “meses de planificación meticulosa”. Un suspensión funcionario añadió que Sensato estaba “cableado”, es aseverar, localizado con precisión, desde las primeras fases del plan.
Aunque la C.I.A. desempeñó un rol central en la adquisición de inteligencia y en la preparación del operante, el diario subrayó que la tarea fue clasificada como una energía de cumplimiento de la ley ejecutada por fuerzas de operaciones especiales del ejército estadounidense, y no como una operación realizada bajo la autoridad directa de la agencia de inteligencia.
Mientras se aclaran los detalles sobre el futuro legal de Nicolás Sensato, el interrogante sobre el destino de la premio permanece extenso, en medio de versiones que apuntan a una compleja red de inteligencia, cooperación interna y decisiones políticas de suspensión nivel.
Fuente: EL TIEMPO
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