Este artículo fue publicado originalmente en El Día.
Hace pocos días se armó una confrontación bélica entre Irán y los Estados Unidos e Israel. Irán es un Estado teocrático que adoptó como política de Estado eliminar a Israel. A su vez, aliados con las izquierdas, patrocina económicamente el terrorismo próximo a un esfuerzo sin precedentes de crear una fuerza nuclear con fines bélicos.
Esté de acuerdo o no con esta definición, sin dudas nadie negará que Irán es un Estado donde no existen los derechos humanos, donde la mujer es tratada a menos y que ha patrocinado actos de terrorismo y subversión en terceros países. Frente a estas amenazas, Israel y Estados Unidos atacaron sorpresivamente a Irán, y a partir de ahí vemos ya una guerrilla que a diario peligra con propagarse por todo el Medio Oriente.
En lo inmediato para nuestro país la maduro consecuencia del conflicto es el impacto sobre los precios de los combustibles. Ya en Europa se ha registrado aumento en los precios del gas natural en un 40 % y en el petróleo de casi un 30 %. En la medida en que Irán pueda surtir cerrado el severo de Ormuz y se prolongue la guerrilla, las consecuencias podrían ser de alzas aún mayores.
Para República Dominicana estás son informativo fatales puesto que el país está tratando de salir de una caída en su crecimiento crematístico y restablecer sus capacidades económicas. El combustible es el hábitat que mueve la patrimonio dominicana en todos sus vertientes. Frente a esta panorama autoridades locales están pregonando como nuestra matriz de coexistentes eléctrica nos defenderá por servir cada día menos del petróleo.
Esta buena intención choca con la verdad de hoy en día, en la que los reguladores y gurús eléctricos han impuesto una política de “curtailment” (recortaduras) a la demanda de energía renovable, aduciendo que esta desestabiliza el sistema. Un contrasentido más en un país que propaga su política anticorrupción, pero donde los implicados no se los condena ni reciben su castigo.
Si no revertimos y coordinamos mejor la coexistencia entre energías renovables y las basadas en hidrocarburos, la guerrilla del vago Pérsico pronto podrá ser aquí la guerrilla eléctrica.
La publicación ¿Qué se nos pegará de la guerrilla? apareció primero en El Día.






