La empresa estatal administradora de riesgos de sanidad ARS Senasa registró en 2024 su peor desempeño financiero, registrando pérdidas por RD$2,077.9 millones y reduciendo su rentabilidad acumulada en un -68.6%, es aseverar, a menos de una tercera parte de lo que tenía al obstrucción del previo año 2023.
Se prostitución de una situación a considerar, no solo por el elevado nivel de pérdidas en un año, sino, por otra parte, porque solo en 2012 y en 2019 Senasa cerró con números rojos, y fueron cifras mucho menores (RD$384.1 millones y RD$90.6 millones, respectivamente), según indican los informes financieros de esa institución.
Hasta ahora, las únicas explicaciones dadas por las autoridades del Gobierno al respecto es la del superintendente de Salubridad y Riesgos Laborales (Sisalril), Miguel Ceara Haton, quien afirmó que Senasa nunca va a partir “porque es una institución del Estado”, con lo cual dejó entender que, ciertamente, atraviesa por una situación financiera difícil. Igualmente la vicepresidente, Raquel Peña, dijo que la institución no tiene problemas financiero, pero que necesita más peculio.
En tanto, el director genérico de esa ARS estatal, Santiago Hazim, solo se limitó a destacar la forma en que se han incrementado los servicios y coberturas de sanidad que ofrece la institución a los ciudadanos, sin dar detalles de la operatividad administrativa.
Debería ser rentable
Senasa es la ARS más ancho entre los afiliados del régimen contributivo (RC) y tiene la exclusividad o monopolio estatal en la afiliación del régimen subsidiado (RS), con lo cual está emplazamiento a ser la de mayores niveles de rentabilidad.
De acuerdo con estadísticas de la Dirección de la Seguridad Social (TSS), al obstrucción de 2024 Senasa registraba 1,764,260 afiliados del RC (36.8% del total del mercado), recibiendo cada mes por cada uno de ellos una cápita de RD$1,683.22, para un aporte mensual por el orden de RD$2,969 millones, que, al lengua de un año, resulta en RD$35,628 millones.
A esa cantidad se agregan los 5,716,587 afiliados del RS, cuya cápita es de RD$321.97 mensuales por cada uno, que aporta el Gobierno. Eso equivale a RD$1,840 millones mensuales, para un total de RD$22,088 millones al año.
Lo previo indica que, solamente el año pasado, Senasa pudo favor recibido ingresos por el orden de los RD$RD$57,708 millones para sus servicios y operatividad.
Siniestralidad
El problema del Senasa es que durante el año pasado su nivel de siniestralidad se incrementó en un elevado 105.6%. Este nivel es detención si se toma en cuenta que en los 14 primaveras anteriores, desde 2010 al 2023, el promedio anual de siniestralidad fue de 92.5%; incluso, agregando el 2023, cuando igualmente fue elevado, pues se ubicó en 102.3%. Lo idean es que siempre sea por debajo del 100%, pues el ganancia es lo que se destina a gastos operativos y ganancias.
De acuerdo con la Sisalril, la “siniestralidad” es un “indicador que representa los siniestros incurridos como porcentaje de las contribuciones (cápitas) incurridas del periodo evaluado”.
Entonces, si se toma como partida la cantidad de medios que recibió Senasa en 2024 y se le agrega un 5.6% sobre la totalidad, que es un 100%, se tiene que el cargo de esa ARS estatal superó los RD$3,231 millones. Eso es, sin incluir los medios que se destinan a gastos operativos de esa empresa estatal del sector sanidad.
Es posible que el cargo haya cerrado en RD$2,077.9 millones, correcto a aportes extraordinarios que el Estado pudo haberle inyectado, poco que no había ocurrido antaño, pues, por lo genérico, la institución acumula unas ganancias que utiliza para ofrecer servicios extra o superiores a la cobertura establecida en el catálogo oficial.
En cambio, si la siniestralidad hubiera sido en el interior del promedio de 92.5%, con los ingresos indicados, Senasa habría obtenido un supernumerario sobre los gastos en servicios por el orden de los RD$4,328 millones, monto que, al restarle sus gastos operativos, quedaría como provecho neta para esa ARS.
Algunas inexactitudes
Los estados financieros de Senasa no están del todo organizados. Los auditados solo llegan al 2023 y los del año pasado todavía están bajo evaluación de la Sisalril. El punto es que en algunos primaveras aparece la información de Sisalril con diferencias frente a la que publica Senasa en sus informes de desempeño financiero.
Sin incautación, las diferencias de los últimos cinco primaveras, en los que Senasa muestra mayores niveles de rentabilidad acumulada, no son tan significativas.
Lo que no se ha explicado es la razón por la que, específicamente en 2024, las finanzas de Senasa se vieron tan afectadas que le causaron un cargo de RD$2,077 millones y limitaron su rentabilidad acumulada.
Experiencia
El economista Chanel Mateo Rosa fue administrador genérico de Senasa durante la papeleo de Danilo Medina y igualmente fue director del Servicio Franquista de Salubridad (SNS). Explicó que esa empresa siempre registró niveles de rentabilidad al obstrucción de cada año de operación.
Dijo que la inclusión de 2 millones de nuevos asegurados en el régimen subsidiado no implica pérdidas, más admisiblemente es provecho, pues muchos de esos asegurados no lo utilizan, mientras la cápita se paga puntual.
“Por otra parte, Senasa tiene la superioridad de que los servicios son prestados en hospitales del Estado, por lo que se ahorra esos costos, diverso a cuando el servicio se ofrece en clínicas privadas en el régimen contributivo”, dijo Rosa.







