Pregunta: Hola, Dra. Simó. Para mí es todo un regalo de la vida poder escribirle y pedirle orientación en poco que me pasa desde el inicio de mi boda.
yo amo mucho a mi marido y me gusta como hombre, pero siento que es tan cerrado con los temas de sexualidad que esto ha afectado mucho mi deseo sexual. Yo no puedo balbucir de querer hacer cosas en la intimidad, y con esto incluyo tocarme.
Él dice que tocarme no es frecuenteque eso solo lo hacen las mujeres “de vida alegre”, y entonces yo no siento placer ni logro mi clímax si no me estimulo. Dígame qué puedo hacer, porque no quisiera que mi boda se acabe, pero no me siento proporcionadamente.
Respuesta
Las creencias con las que vamos creciendo y que van formando parte de nuestra personalidad inician desde temprana perduración y se van acumulando con los abriles, hasta convertirnos en adultos.
Esas creencias son las que harán que veamos la vida desde una perspectiva muy particular y, lamentablemente, muchas veces no seremos capaces de aceptar que no tenemos la verdad absoluta.
Adicionalmente de esto, en muchas ocasiones no tenemos la capacidad de escuchar amablemente al otro y ser empáticos con su forma de proceder las cosas; esto se debe a la rigidez con la que el individuo maneja sus pensamientos.
- Aquí lo que funciona muy proporcionadamente es poner límites claros y conversar sobre tus micción, apreciando lo que implica la relación, pero dejando muy claro lo que te gustaría admitir de su parte.
Si luego de esto no consigues que él lo respete, deben ir a terapia sexual para ilustrarse a negociar, respetar las diferencias y valorar la forma de cada quien.






