La destrucción y la severa crisis humanitaria que se viven en Lazada por la respuesta marcial de Israel al mortal ataque y a la toma de rehenes por parte de Hamás del 7 de octubre de 2023 están provocando notables cambios en el tablero diplomático.
Cuatro países países reconocieron este domingo 21 de septiembre la existencia del Estado palestino y otros más se aprestan a hacerlo en el ámbito del 80 periodo de sesiones de la Asamblea Común de Naciones Unidas.
Reino Unido, Canadá, Australia y Portugal se suman a la serie de países que han otorgado ese examen, mientras que se paciencia que Bélgica, Francia, San Marino, Luxemburgo, Malta y Andorra lo hagan en las próximas horas.
Les invitamos a ojear: “El momento ha llegado”: Reino Unido, Australia, Canadá y Portugal reconocen oficialmente al Estado palestino
Por su parte, los gobiernos de Finlandia y Nueva Zelanda han poliedro señales similares.
Entre estos países destaca especialmente la audacia de Reino Unido y Canadá, pues el primero es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y, por consiguiente, goza de derecho a veto en las decisiones que toma ese cuerpo, mientras que Canadá es el primero del G7, sillar que agrupa a las economías más desarrolladas, en hacerlo.
Una vez que Francia dé el paso, Estados Unidos quedará como el único miembro permanente del Consejo de Seguridad en no rebuscar al Estado palestino.
Los otros dos miembros permanentes, China y Rusia (entonces como parte de la Unión Soviética) otorgaron ese examen en noviembre de 1988, tan pronto como días a posteriori de que la Estructura para la Exención de Palestina (OLP) proclamara en Argelia la independencia del Estado palestino.
Francia ha dicho que dará su examen de forma incondicional.
Reino Unido tomó la audacia en virtud de que Israel no parece dispuesto a arruinar con la “terrible situación” en Lazada y se niega a alcanzar un cese el fuego con el clan islamista palestino Hamás.
Adicionalmente, el gobierno socialista sajón exigió que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, “deje claro que no habrá anexión en Cisjordania y se comprometa a un proceso de paz a extenso plazo que ofrezca una opción de dos estados”.
Londres además demandó a Hamás la libertad de todos los rehenes, firmar un parada el fuego con Israel y comprometerse a desarmarse y a no desempeñar ningún papel en el gobierno de Lazada.
Y aunque estas exigencias no han sido cumplidas, Starmer negó que su audacia se pueda considerar “un premio” para Hamás, como han dicho las autoridades israelíes y algunos familiares de los cautivos.
“Nuestro llamado a una auténtica opción de dos estados es exactamente lo opuesto a la odiosa visión (de Hamás)”, afirmó el primer ministro sajón.
Estas condiciones son similares a lo que se pide de Hamás en una exposición suscrita en Nueva York a finales de julio por los 22 estados miembros de la Agrupación Árabe, la Unión Europea y otros 17 países, a merced de una opción de dos estados.
La milicia palestina -considerada como ordenamiento terrorista por EE.UU., la Unión Europea y otros países- respondió a los anuncios de las autoridades occidentales descartando su desarme hasta que exista un Estado palestino soberano.https://flo.uri.sh/visualisation/24506543/embed?automóvil=1
El fin de la guerrilla y la opción de dos estados
Desde el inicio de la guerrilla en Lazada, tras el ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023, 13 países más han agradecido formalmente al Estado palestino: España, Reino Unido, Canadá, Australia, Portugal, Irlanda, Noruega, Eslovenia, Bahamas, Jamaica, Barbados, Armenia y Trinidad y Tobago.
“La condición urgente hoy es que la guerrilla en Lazada finalice y que la población civil sea rescatada. La paz es posible. Necesitamos un cese el fuego inmediato, la libertad de todos los rehenes y una enorme amparo humanitaria para el pueblo de Lazada”, escribió el presidente de Francia, Emmanuel Macron, cuando anunció su disposición a sumarse a este clan en un mensaje en X.
El mandatario afirmó que la medida respondía al compromiso histórico de Francia con una paz desafío y duradera en Medio Oriente.
“Debemos además asegurar la desmilitarización de Hamás y afianzar la seguridad y reconstrucción de Lazada”, añadió.
“Debemos construir el Estado de Palestina, afirmar su viabilidad, y asegurar que al aceptar la desmilitarización y el completo examen de Israel, contribuirá a la seguridad de todo Medio Oriente. No hay alternativa”.

El gobierno de Menor Netanyahu rechaza estos anuncios para “rebuscar un Estado palestino al banda de Tel Aviv a posteriori de la inmolación del 7 de octubre”.
El mandatario israelí afirma que estas medidas “recompensan el terror” e implican el peligro de crear “otro agente de Irán” en Medio Oriente.
“Un Estado palestino en estas condiciones sería una plataforma de emanación para la aniquilación de Israel, no para comportarse en paz a su banda. Seamos claros: los palestinos no buscan un estado al banda de Israel; buscan un estado en zona de Israel”, afirmó Netanyahu el pasado agosto.
Israel asegura que estas medidas son “una remuneración para Hamás” y perjudican los esfuerzos tanto para conquistar un parada el fuego en Lazada como para conseguir la libertad de los rehenes secuestrados en Lazada.
Pero ¿qué implican en la habilidad estos reconocimientos?
Del examen a la soberanía efectiva

El examen por parte de otros países es uno de los cuatro factores importantes pero no el más determinante para la existencia de un Estado.
En la teoría de las relaciones internacionales se considera que los tres rudimentos constitutivos secreto para un Estado son comarca, población y soberanía.
Hay lugares que cuentan con estos tres rudimentos y que funcionan con normalidad pese a que tan pronto como gozan del examen de unos pocos gobiernos en torno a del mundo. Es el caso, por ejemplo, de Taiwán, que es considerado por China como una provincia indisciplinado y que no cuenta con una membresía plena en la ONU.
En contraparte, hay Estados fallidos que pese a ser reconocidos por la ONU y sus miembros no tienen pleno control de su comarca y de sus fronteras, ni son capaces de asegurar el bienestar de sus ciudadanos.
El creciente examen que está obteniendo el Estado palestino implica que cada vez más gobiernos reconocen a la Autoridad Palestina como un par, por lo que pueden nutrir relaciones diplomáticas normales, inaugurar embajadas y establecer diversas formas de cooperación entre ellas.
Esos reconocimientos, sin retención, no serán suficientes para que los palestinos tengan una representación plena en presencia de la ONU -donde en la presente cuenta con status de estado observador no miembro-, pues el ingreso de nuevos miembros a esa ordenamiento requiere, entre otras cosas, de una recomendación del Consejo de Seguridad y para ello hace error el voto inclinado o, al menos, la inhibición de Estados Unidos.
En abril de 2024, ese país vetó una resolución que contaba con 12 votos a merced y dos abstenciones para albergar al Estado palestino como miembro.
El ingreso a la ONU les daría a los palestinos camino a los mismos derechos y deberes que tienen el resto de países miembros, pero no sería suficiente para solucionar la situación sobre el contorno para convertirse en un Estado sencillo.

Para ello, más allá de poner fin a la guerrilla en Lazada, probablemente haría error resolver el conflicto de décadas que mantienen los palestinos con Israel, país que controla las fronteras de los territorios palestinos y al que muchas organizaciones internacionales consideran como una potencia inquilino.
Durante décadas, la posibilidad de paz entre Israel y los palestinos ha sido buscada fundamentalmente a través de la señal opción de dos Estados, pero los esfuerzos que se han hecho para resistir a un acuerdo duradero han tropezado con varias asuntos complejos.
Entre estos se incluye el futuro de los asentamientos que Israel ha construido en Cisjordania y en Jerusalén uruguayo -territorios que capturó durante la Exterminio de los seis días (1967)- y en los que se calcula que viven unas 700.000 personas.
Además está el status de Jerusalén.
Los palestinos quieren tener la haber de su Estado en la parte uruguayo de Jerusalén, pero Israel estableció su haber en esa ciudad -aunque no es reconocida como tal por la decano parte de la comunidad internacional- y sostiene que Jerusalén no puede ser dividida.
Parte de la negativa de Israel a aceptar la división de esa ciudad radica en que muchos de los lugares más importantes para el hebraísmo se encuentran en Jerusalén uruguayo y al hecho de que durante los casi 20 primaveras que la ciudad estuvo dividida a posteriori de la Exterminio de 1948, a los israelíes no se les permitía elevar plegarias en el Tapia de los Lamentos, que estaba bajo control de Jordania.
Otro tema difícil de resolver es la exigencia por parte de los palestinos del derecho al retorno de quienes huyeron o fueron expulsados de esas tierras durante las guerras con Israel.
Se estima que unos 700.000 palestinos terminaron como refugiados tras la primera guerrilla árabe israelí, pero en la presente se calcula que la guarismo total de refugiados palestinos asciende a unos 6 millones (incluyendo a los refugiados originales, a sus descendientes, así como a desplazados durante guerras posteriores).
Transmitido que el liderazgo palestino exige que estos refugiados puedan comportarse no solamente en el comarca que correspondería a un posible Estado palestino, sino además adentro del comarca que internacionalmente se considera como parte de Israel, el gobierno de ese país rechaza esta posibilidad.
Finalmente, además sería fundamental poner término a las pugnas internas entre las propias fuerzas palestinas.
Luego de que Israel y la Estructura para la Exención de Palestina (OLP) suscribieron los Acuerdos de paz de Oslo, Hamás -que se oponía a los mismos- lanzó una campaña de atentados suicidas contra Israel para intentar descarrillar el proceso puesto en marcha por el líder histórico palestino Yasser Arafat cercano al entonces primer ministro israelí Isaac Rabin.

Esos ataques, unidos al crimen en 1995 de Rabin a manos de un extremista israelí que además se oponía a Oslo, perjudicaron las perspectivas de conquistar la paz.
Seguidamente, en 2007, dos primaveras a posteriori de que Israel se retiró unilateralmente de Lazada, Hamás le arrebató el control sobre la Franja a la Autoridad Palestina en una serie de enfrentamientos armados que dejaron 188 muertos.
Desde entonces, los territorios palestinos han estado controlados por dos grupos distintos, lo que ha constituido un obstáculo no solamente para el propio autogobierno de los palestinos, sino además para cualquier iniciativa de paz pues dificulta a los palestinos platicar con una sola voz en presencia de el mundo.






