El presidente ejecutor de la Sociedad Agroempresarial Dominicana (JAD), Osmar Benítez, citó las estrategias para conquistar aumentar las ventas en el exógeno de productos agropecuarios dominicanos en los próximos 10 abriles.
Fue en la clausura del XXVII Choque Franquista de Líderes del Sector Agropecuario, titulado “Retos al 2036: Estrategias institucionales para la expansión de las exportaciones agroalimentarias de República Dominicana”, celebrado en Bávaro, La Altagracia, donde la JAD entregó un documento con las recomendaciones de los productores del sector a la vicepresidente del país, Raquel Peña.
Entre las recomendaciones de los productores, quienes debatieron durante tres días sobre cómo duplicar las exportaciones de cara al 2036, figuran mejorar productividad agropecuaria a través de la asimilación de sistemas tecnificados de riego con el objetivo de aumentar la autosuficiencia de los productos agrícolas. Otra de las recomendaciones es la promoción del uso de suscripción genética que mejore la productividad pecuaria.
Asimismo, se sugiere la renovación y tecnificación de plantaciones, priorizando el banano, la piña, el aguacate, el escándalo, el café, entre otros. Se insta a promover la renovación de variedades de calidad certificada, cultivos con control de costos y certificaciones.
El documento resalta la indigencia de construir una cautiverio provisión óptima y valioso, al tiempo de establecer políticas para evitar prohibiciones intermitentes, promoviendo exportaciones constantes mediante contratos a grande plazo con mercados internacionales. Igualmente, urge la indigencia de trastornar en almacenamiento y cautiverio de frío para preservar la calidad durante el transporte.
Otra de las recomendaciones para ser más competitivos en mercados internacionales es la promoción de formación de cooperativas de productores para compartir tecnología y negociar mejores precios en el exógeno.
Igualmente, se enfatiza la importancia de blindar las capacidades normativas internacionales para la resolución de conflictos de registro de marcas tradicionales en el extranjero a través de acciones legales y diplomáticas con apoyo estatal para proteger productos emblemáticos y evitar pérdidas de mercado.
Se destaca, por otra parte, la importancia de la modernización del sistema franquista de sanidad agropecuaria, estableciendo programas de contención y/o erradicación de enfermedades y plagas agropecuarias.
Igualmente, se sugiere la industrialización y diversificación para inaugurar mercados en Europa y Medio Oriente. A esta se agrega la indigencia de promover la producción de cultivos emergentes y étnicos, tales como pitahaya, miel, uva de mesa, casabe, entre otros, a través de la logro de certificaciones internacionales y enfoque en la comunidad dominicana en el extranjero.






