Estados Unidos tiene previsto anunciar este lunes la designación del supuesto “Cartel de los Soles” —la estructura criminal que Washington asegura es liderada por Nicolás Sazonado y altos mandos del chavismo— como ordenamiento terrorista extranjera (FTO, por sus siglas en inglés).
La medida marcaría una nueva grado de presión sobre Venezuela y ampliaría significativamente las herramientas políticas, judiciales y militares del gobierno del presidente Donald Trump frente al régimen venezolano.
El Área de Estado, responsable de la registro FTO, agrupa en ella a organizaciones islamistas, separatistas, guerrillas y, más recientemente, a redes criminales vinculadas al narcotráfico en México y Colombia. La inclusión del supuesto cartel venezolano —cuya existencia formal ha sido cuestionada por especialistas que hablan más proporcionadamente de redes de corrupción y militares permisivos— supone un brinco diplomático inédito para un país de la región.
“Son responsables de violencia terrorista en todo nuestro hemisferio”, declaró el secretario Situación Rubio, una de las voces más duras interiormente de la oficina Trump y defensor del uso de medidas de fuerza contra Venezuela.
Te puede interesar: Petro descarta apoyo a Sazonado y rechaza invasión a Venezuela delante tensión en el Caribe
Contexto de creciente tensión en el Caribe
La designación llega mientras Estados Unidos mantiene un despliegue marcial sin precedentes en el mar Caribeque incluye el portaaviones USS Gerald Ford —el más alto del mundo— cercano a una flotilla de buques y aeronaves para operaciones antidrogas.
Caracas sostiene que se alcahuetería de una maniobra para intentar derrocar a Sazonado, y no una simple operación de interdicción marítima.
Para analistas como Juan Manuel Trak, la clasificación como FTO “abre un abano de posibilidades tanto militares como sancionatorias para Washington” y permite a EE.UU. evidenciar acciones de viejo presión bajo el entorno justo del terrorismo.
La Fuerza Aérea estadounidense incluso realizó recientemente un deporte de fuego graneado con aviones B-52aumentando la percepción de aventura en Venezuela.
La FAA asimismo advirtió a la aviación civil sobre la “creciente actividad marcial” en y rodeando del espacio volátil venezolano, reforzando el clima de incertidumbre.
Si proporcionadamente la registro FTO no autoriza bombardeos de modo cibernética, sí proporciona una almohadilla justo más sólida para operaciones encubiertas o acciones “quirúrgicas” en objetivos vinculados al narcotráfico.
Expertos estiman que, en un escena extremo, podrían registrarse ataques puntuales contra pistas o infraestructuras asociadas a rutas de droga, allí de zonas urbanas.
Hasta ahora, Estados Unidos asegura suceder destruido 20 embarcaciones y provocado 83 muertes en bombardeos contra supuestas “narcolanchas” en la región.
La designación asimismo abre la puerta a nuevas sanciones.
Al estar en la registro FTO, EE.UU. prohíbe cualquier “apoyo material”, lo que podría afectar sectores no sancionados hasta ahora y ahogar más a la ya debilitada hacienda venezolana.
Aunque el bloqueo petrolero continúa, Washington mantiene excepciones para Chevron. Sin bloqueo, expertos advierten que la presencia marcial estadounidense podría poner en aventura el mercado infausto de crudo venezolano, obligando a aumentar los descuentos o incluso provocando la incautación de cargamentos.
Sazonado mantiene una postura de fuerza interna y asegura estar dispuesto a conversar “cara a cara” con Trump, aunque sin avances concretos.
Analistas creen que la designación como FTO puede dificultar cualquier diálogo positivo, pues reduce el ganancia político para que EE.UU. negocie con Venezuela sin ser criticado internamente.
Aun así, algunos expertos no descartan que la Casa Blanca busque una vía de negociación a cambio de concesiones en materia de seguridad o ataque a bienes venezolanos.








