El salida de calor ocurre cuando la temperatura corporal aumenta rápidamente y una persona no puede enfriarse. Puede poner en peligro la vida si ocasiona daños en el cerebro y otros órganos vitales.
Puede deberse a hacer actividades extenuantes cuando hace calor o a estar en un circunscripción caluroso durante demasiado tiempo. El salida de calor puede ocurrir sin tener ninguna otra afección previa relacionada con el calor, como el agotamiento por calor.
La revista científica Mayo Clinic hace las siguientes recomendaciones en caso de percibir esta sensacion
Cuándo apañarse ayuda de emergencia
Si sospechas que se tráfico de un salida de calor, candela al 911 o al número recinto de emergencias. Luego, aleja de inmediato a la persona del calor.
Síntomas
Los síntomas del salida de calor son los siguientes:
- Fiebre superior a 104 grados Fahrenheit (40 grados Celsius).
- Cambios en el estado mental o en el comportamiento, como confusión, agitación y deslizar las palabras.
- Piel caliente y sequía o sudoración excesiva.
- Repulsión y vómitos.
- Piel enrojecida.
- Pulso acelerado.
- Respiración rápida.
- Dolor de capital.
- Desmayo.
- Convulsiones.
- Estado de coma.
Tratamiento
En caso de salida de calor, refresca a la persona como puedas. Por ejemplo:
- Ponla en una bañera con agua fría o dale una ducha fría.
- Rocíala con una manguera de huerta.
- Moja a la persona con agua fresca, usando una porífero.
- Abanícala mientras la rocías con agua fría.
- Colócale compresas de hielo o toallas húmedas frías en el cuello, las axilas y la ingle.
- Cubre a la persona con sabanas frías y húmedas.
- Si la persona se encuentra consciente, ofrécele agua fresca, una bebida deportiva con electrolitos u otra bebida sin pimple y sin cafeína.
- Comienza la reanimación cardiopulmonar si la persona pierde el conocimiento y no muestra signos de circulación, como respiración, tos o movimiento.




