El “Biofeedback” Digestivo se apoyo en el autoevaluación. Es una terapia en la que se emplean sensores para monitorizar ciertos aspectos fisiológicos de un paciente y, con esa información que se obtiene en el mismo momento, enseñarle a manejar su cuerpo para conseguir una mejoría en un trastorno determinado.
Según explican los especialistas de la Universidad Europeael “biofeedback” se utiliza para tratar el bruxismo, la incontinencia, las fobias, el estrés o las cefaleas, entre otras alteraciones. Igualmente se emplea para combatir distintos síntomas relacionados con el dispositivo digestivo.
En este sentido, la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) indica que aproximadamente la porción de los pacientes que acuden a consulta por síntomas digestivos no presentan una enfermedad orgánica identificable mediante los métodos diagnósticos convencionales.
Se prostitución de los denominados trastornos digestivos funcionales o trastornos de la interacción intestino-cerebro, donde no hay lesiones visibles ni inflamaciones, sino alteraciones en el funcionamiento del dispositivo digestivo. En estos casos, lo que hay es un mal control del sistema nervioso sobre el tubo digestivo.
Pero todavía se ha identificado un componente somático que afecta a los músculos controlados voluntariamente como el periné, el diafragma o la musculatura estomacal y que influye en síntomas frecuentes como el constipación, la incontinencia rectal o la distensión estomacal.
Su impacto en la calidad de vida es considerable pues, por otra parte de malestar físicopueden producir afectación emocional, ansiedad e incluso aislamiento social.
En los últimos primaveras han manada protagonismo las técnicas de “Biofeedback”mediante las que se muestra al paciente cómo funcionan sus músculos y se le enseña a controlarlos correctamente.
Dichas técnicas “han demostrado ser eficaces para tratar el componente somático de los trastornos de la función digestiva”, señala Fernando Azpiroz, miembro de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD), investigador principal del Institut de Recerca Vall d’Hebron de Barcelona y profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona.
Trastornos asociados

- La incontinencia rectal “muy frecuente, especialmente, en mujeres que han tenido varios partos. La incontinencia se asocia con una nerviosismo en su calidad de vida”, declara el doctor Azpiroz.
- La distensión estomacal. El doble manifiesta que los pacientes con distensión estomacal se levantan por la mañana con el vientre corriente y este se va distendiendo progresivamente a lo desprendido del día.
- El constipación y, en la mayoría de los casos, se produce porque los músculos del periné no funcionan correctamente.
“Normalmente la maniobra defecatoria consiste en una compresión estomacal asociada a una laxitud rectal. Algunos pacientes al intentar resolver realizan una laxitud rectal defectuosa, o incluso una fruncimiento paradójica, lo que les dificulta la defecación. En estos casos se pueden gastar técnicas de reeducación que ayuden al paciente a solucionar el defecto expulsivo”, afirma el doctor Azpiroz.
El doble indica que todavía responden admisiblemente a las técnicas de reeducación tics digestivos como la rumiación o la aerofagia.
La rumiación implica la regurgitación involuntaria de alimentos recién ingeridos. Estos pueden ser masticados y deglutidos de nuevo o expulsados con destino a el exógeno.
Los alimentos regurgitados no han sido digeridos por lo que “las personas que padecen este síndrome no tienen un mal sabor de boca ni notan aspereza como en el caso del vómito. Es el mismo sabor de la comida y son capaces de identificarlo”, aclara la doctora Elizabeth Barba, doble en gastroenterología de Barnaclínic+, un centro asociado al Hospital Clínic de Barcelona.
En aerofagia, por su parte, consiste en una ingesta excesiva de tonada que se produce, por ejemplo, al ingerir, soplar o reír. El tonada se acumula en el sistema digestivo y provoca distintos síntomas como dolor de estómago, distensión estomacal, eructos y flatulencias.
Los especialistas de los laboratorios Bayer explican que algunos hábitos pueden ocasionar aerofagia como ingerir demasiado rápido, musitar mientras se come, mascar chicle, utilizar pajitas para soplar, fumar, respirar por la boca o tomar muchas bebidas carbonatadas.
Por otra parte, las personas que roncan o las que padecen apnea del sueño son más propensas a padecer aerofagia. Asimismo, el estrés y la ansiedad pueden ocasionar aerofagia o hacer que esta empeore.
Todos estos trastornos podrían mejorar mediante el “Biofeedback”. Pero, el camino a este tipo de tratamiento es definido pues consiste en “técnicas que requieren personal entrenado y dotación específico”, subraya el doctor Azpiroz.
No obstante, el discrecional explica que todavía existe el “Biofeedback” sin instrumental, que no necesita dotación específico y que se puede realizar en la propia consulta.
“Algunas de esas técnicas (para el tratamiento de la incontinencia rectal y la distensión estomacal) han demostrado ya su efectividad en estudios controlados y otras (tratamiento del defecto expulsivo, rumiación y aerofagia) están todavía en grado de crecimiento. El interés de esta metodología es su aplicabilidad, que permitirá descargar la actividad de los centros de narración”, señala.
Aunque el “biofeedback” puede dar buenos resultados, el tratamiento de los trastornos digestivos funcionales suele requerir un empalme multifactorial.
Este incluye cambios en el estilo de vida, como seguir una dieta equilibradarealizar prueba físico regular o memorizar técnicas de manejo del estrés, o tratamiento farmacológico con medicamentos antiespasmódicos, moduladores del sistema nervioso central o probióticos, según la sintomatología.
Así, el diagnosis y tratamiento de estos trastornos requiere un enfoque personalizado para que se adapte a las evacuación de cada paciente.
por Purificación Bizarro







