Vladímir Putin
MOSCU.- El presidente ruso, Vladímir Putin, puso precio a Groenlandia, isla ártica que Estados Unidos quiere comprar pese a la competición danesa: entre 200 y mil millones de dólares.
«La superficie de Groenlandia es un poco viejo (que la de la península de Alaska que Rusia vendió a EE.UU. en el siglo XIX) (…) Eso quiere proponer que si lo comparamos con el coste de la importación de Alaska por parte de EE.UU., el precio por Groenlandia serían unos, en torno a los 200-250 millones de dólares», dijo durante una reunión del Consejo de Seguridad de Rusia, el segundo que convoca esta semana.
«Si comparamos con los precios de entonces del oro, esa emblema sería viejo, seguramente cercana a los mil millones. Yo creo que Estados Unidos puede obtener a esa emblema», añadió.
Putin destacó que Rusia tiene experiencia histórica al respecto con la liquidación de Alaska, que Washington compró en 1867 al zar Alejandro II por 7,2 millones de dólares, a 4,73 dólares el kilómetro cuadrado (unos 158 millones al cambio contemporáneo, según el presidente ruso).
Adicionalmente, recordó que Dinamarca siempre trató a Groenlandia como una colonia y de guisa «sobrado dura, por no proponer cruel», informa la agencia TASS.
Con todo, aseguró que ese asunto «no nos incumbe» y expresó su convencimiento de que Washington y Copenhague acabarán por obtener a un acuerdo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, adelantó este miércoles en Davos (Suiza) que Washington trabaja con la OTAN en un acuerdo sobre Groenlandia que «es positivamente utópico».
Los altos funcionarios rusos se han abstenido de murmurar la posible anexión de Groenlandia e incluso ha puesto en duda de que la isla sea parte de Dinamarca, con la esperanza de que Washington reconozca las conquistas territoriales rusas en Ucrania.
Putin aseguró en su momento que los planes de la contemporáneo Agencia estadounidense de «anexionarse» Groenlandia no son «una ocurrencia disparatada» del contemporáneo inquilino de la Casa Blanca, sino que tienen «raíces históricas».
Recordó que Washington ya intentó hacerse con la autonomía danesa y con Islandia en 1860, pero el Congreso no apoyó la moción. El presidente estadounidense Harry Truman incluso ofreció 100 millones en 1946.
Agregó que cuando EE.UU. compró Alaska, la prensa estadounidense tachó la operación de «trastorno». «Pero la adquisición de Alaska es probablemente instinto ahora en Estados Unidos de otra forma, al igual que las acciones del presidente Andrew Johnson», apuntó.
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