Al expríncipe, el primer miembro de la realeza en ser arrestado en la historia moderna en el Reino Unidose le tomaron sus huellas dactilares, las fotografías de la ficha policial y muestras de ADN, como a “cualquier delincuente global”, destacó hoy ‘The Sun’.
Aunque la foto policial no se ha difundido aún, sí ha causado gran conmoción una instantánea tomada a la salida de la comisaría de la billete de Aylsham, en Norfolk (este de Inglaterra), con Andrés reclinado en la parte trasera de todo contorno con aspecto de gran cansancio y en llamativo estado de conmoción.
El tercer hijo de Isabel II, octavo en la cuerda de sucesión, fue detenido este jueves por una denuncia contenida en los archivos del pederasta estadounidense Jeffrey Epstein de que le facilitó a éste documentos sensibles del Gobierno anglosajón cuando era representante peculiar de Comercio en la primera término del 2000.
Los agentes de la Policía del Valle del Támesis llegaron en torno a las 08.00 GMT a su domicilio en la finca de Sandringham, en Norfolk, donde vive actualmente, para proceder a su arresto y leerle sus derechos, según detallan hoy los medios.
La policía trasladó posteriormente a Andrés, quien no fue esposado, a la comisaria de la billete de Aylsham, donde se le efectuaron exámenes físicos y psíquicos para determinar si podía permanecer detenido e interrogado, en un proceso que se prolongó hasta las 19.00 GMT aproximadamente.
“No hemos gastado nadie igual desde que Carlos I fue decapitado en 1649”, declaró a ‘The Sun’ el detective retirado Mick Neville.
“Dudo -agregó- que la policía le haya servido té en una taza de porcelana fina, y la comida recalentada en microondas en los centros de detención es prácticamente incomible. Es una caída en desgracia extraordinaria”.
Este tabloide asimismo acapara hoy la atención de una sociedad británica conmocionada por este suceso con el titular de su portada, en la que resalta que Andrés “Ahora sí está sudando”.
Hacía narración así a las explicaciones que ofreció el exprícipe en una entrevista con la BBC para rehusar las acusaciones de Virginia Giuffre de que había sido abusada sexualmente por Andrés cuando era beocio, mientras estaba atrapada en la red de tráfico de Epstein.
La víctima, quien se suicidó el pasado año, recordó detalles de un entrevista en Londres con el entonces príncipe, como que sudaba abundantemente mientras bailaban en una discoteca, si adecuadamente Andrés sostuvo que no sudaba oportuno a una condición postraumática adquirida tras su billete en la supresión de las Malvinas (1982).






