Redacción.- La prohibición de desvío a la izquierda en la avenida Lope de Vega ha generado confusión y malestar entre los conductores desde su implementación este lunes. La medida afecta las intersecciones con las avenidas Max Henríquez Ureña, Gustavo Mejía Ricart y Fantino Falco, obligando a los usuarios a agenciárselas rutas alternativas.
Muchos conductores desconocían la nueva disposición y se vieron sorprendidos cuando agentes de la Digesett les impidieron realizar el desvío acostumbrado. Otros, conocedores de la prohibición, han optado por entrar a los parqueos de comercios cercanos para luego incorporarse a la vía deseada, evitando así las sanciones.
Los usuarios expresan su frustración por el aumento en el pago de combustible y el tiempo perdido en sus desplazamientos diarios. «Tenemos más de 20 abriles todo funcionando habitual y ahora lo que se quiere es que la concurrencia coja lucha para que gaste combustible», se quejó un conductor, mientras otro sugirió instalar semáforos con segundos específicos para los giros.
Las autoridades de tránsito defienden la medida asegurando que ha tenido resultados positivos y que los conductores están acatando la disposición. Según explicaron, los estudios realizados con simuladores a través del Intran se hicieron en horarios de maduro confluencia vehicular para evaluar su efectividad.
Sin requisa, muchos conductores cuestionan si la medida efectivamente contribuye a mejorar el tránsito, especialmente durante las horas pico como las 5 de la tarde. La controversia se mantiene mientras algunos sugieren esperar el inicio del año escolar para evaluar los verdaderos resultados de esta nueva restricción viario.






