El titular del Profesión de Civilización solicitó formalmente a los organismos competentes el inicio de una investigación exhaustiva que permita esclarecer la causa del siniestro que, la aurora de este sábado, redujo a cenizas la histórica Villa Doña Emiliaedificación de finales del siglo XIX consideró símbolo arquitectónico Y cultural de la provincia Montecristi.
Asimismo, Roberto Gracia Salcedo dispuso que las unidades de la Dirección Franquista de Patrimonio Monumental realicen los levantamientos técnico correspondientescon el objetivo de trabajar en el restablecimiento del espacio.
Mediante un comunicado oficial, el ministro expresó su profunda consternación tras el fuego y destacó que la villa representaba un ícono del Caribe y un certificación vivo de la memoria históricasocial y cultural de la región.
Son pérdidaafirmó, constituye “un cardenal doloroso a nuestra identidad colectiva y a los esfuerzos por preservar el patrimonio que nos define como pueblo”.
El ministro se mantuvo en contacto directo con la gobernadora provincial, Leissa Virginia Cruzy con representantes locales del servicio para coordinar acciones conjuntas en respuesta a la tragedia.
Símbolo cultural permanente
El comunicado del Profesión de Civilización subrayó que, pese a la tragediala memoria de la Villa Doña Emilia “permanecerá viva como símbolo del esplendor y la riqueza cultural de nuestra nación“.
Con este pronunciamiento, las autoridades reafirman su compromiso de preservar la historia y el patrimonio dominicano frente a los desafíos que imponen situaciones lamentables como esta.
Testimonios ciudadanos y repercusión social
La información del fuego generó gran conmoción entre los habitantes de Montecristiquienes presenciaron cómo las llamas consumieron la emblemática edificación ubicada en la calle Duartefrente al cronómetro manifiesto y al Club del Comercio. Vecinos y curiosos intentaron contener el fuego antiguamente de la aparición de los bomberos, sin éxito.
“Es un pedazo de la historia de Montecristi que se nos va entre el allá“, expresó con tristeza un residente de la zona.
Aunque no se reportaron pérdidas humanas, los daños materiales fueron totales y la villa, ambiente de innumerables encuentros sociales a lo abundante de más de un siglo, quedó destruida.







