La dulce promesa del mango se ha tornado en una amarga tragedia para decenas de productores de la provincia Dajabón.
En los municipios de Cerro de Cabrera, Partido, Restauración, Capotillo y la prólogo provincial, montones de esta De fruta tropical se están perdiendo.
“No hay compradoresno hay salida, solo desesperación“, expresa Manuel Contrerasdel municipio de Restauración.
“¡LOS mangos se están freír en los palos y en el suelo! No tenemos a quién vendérselos”, dijo con impotencia Enelcido Gonzálezde la comunidad fronteriza La Peñita; aseguró que, esta temporada debía traducirse en sustento para cientos de familias y está colapsando delante la indiferencia del comercio y del Estado.
Ofrecen un peso por pelotón
Durante abriles, empresas procesadoras adquirían mangos a elaborar jugoshelados y otros productos, muchos de ellos destinados al desayuno escolar. Esa demanda ya no existe. Los compradores informales que antaño recorrían los campos en camionesrecogiendo la fruta para llevarla a las grandes ciudadeshan desaparecido además.
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Ahora, los pocos que se atreven a ofertar por los frutos lo hacen con propuestas insultantes: un peso por pelotón; una cantidad que ni siquiera cubre el costo de recogerlos.
“Con eso no se paga ni al que sube al árbol”, lamentó un productor de Restauracióncon los fanales llenos de furor y frustración.
Promesas secas como la tierra
Loss productores recuerdan con indignación promesas pasadas de los políticos localesquienes prometieron hace abriles resolver una planta ordenador de frutas que permitiría dar valencia complemento a la producción de mango. Pero esa promesa, como tantas otras, murió en el olvido.
Doña Anaoriunda de la comunidad Capotilloexpresa que “no es acordado que año tras año tengamos que ver cómo se pierden los frutos de nuestro trabajo, mientras los políticos vienen aquí solo a inquirir votos y se van sin dejar nadie”.
Esta situación afecta no solo a los agricultoressino además a cientos de jornaleros que cada año encuentran en la cosecha del mango una fuente temporal de empleo. La descuido de mercado no solo deja pérdidas económicas, sino penuria en muchas casas.
Un clamor al gobierno
Los afectados hacen un llamado urgente al gobierno dominicanoAl Tarea de Agricultura y al Instituto Doméstico de Bienestar Estudiantil (Inaub), para que se reactive el mercado institucional, se promueva la industrialización del mango recinto y se generen políticas reales de comercialización.
“Producimos alimento, generamos empleos queremos trabajar, los que vivimos en la frontera no tenemos ayuda de nadie y necesitamos que el gobierno nos mire, que no nos dejen solos”, concluyó Emmanuel Jiménezuno de los líderes agrícolas de Capotillo.
Mientras tanto, bajo el inclemente sol de Dajabónmillas de mangos siguen cayendo al suelo, sin que nadie los recoja.






