Nueva York. En el estado de Virginia, donde residen más de 20 mil dominicanos, entre otras etnias, entró en vigor el pasado 1 de julio que penaliza con hasta un año de prisión y multas de hasta US$2.500 a los propietarios de vehículos que dejan conducir a menores sin inmoralidad a conducir.
En dicho estado residen decenas de miles de dominicanos, muchos de ellos propietarios de diferentes vehículos.
Según el Insurance Institute for Highway Safety (IIHS), los adolescentes tienen tres veces más probabilidades de estar involucrados en un suerte mortal en comparación con adultos mayores de 20 abriles.
La reglamento forma parte de un paquete de reformas legales centradas en la seguridad viario y fue firmada por el dirigente en marzo pasado.
La disposición reglamentario HB1549 indica que cualquier adulto que facilite un transporte a un beocio sin inmoralidad, o a un adolescente con permiso de enseñanza que infrinja sus restricciones legales, podrá ser procesado penalmente.
La ley no exige que el dueño del automóvil esté presente al momento del acto. La responsabilidad se establece si se demuestra que conocía la condición del conductor.
La ley tiene como origen la homicidio de Joseph Conner Williams Guido en 2019. Tenía 16 abriles y murió en un siniestro en el que el conductor era un beocio sin inmoralidad.
El Unidad de Vehículos Motorizados de Virginia (DMV) recuerda que los permisos de enseñanza solo permiten conducir si el beocio va acompañado por un adulto con inmoralidad válida. Cualquier violación de esta condición puede implicar sanciones para el conductor y el adulto responsable del transporte.






