Los medios informativos electrónicos, las redes sociales, los portales oficiales de entidades financieras o relacionadas con posesiones están llenas de información sobre finanzas personas. Eso es positivo, pues sirve de orientación a la ciudadanía sobre la forma de cuidar sus bienes disponibles.
Sin secuestro, en casi todos los casos el mensaje está dirigido en “despertar” la pretensión de las personas en lo relativo a “multiplicar su efectivo”, “sacarle rendimiento al efectivo”, “hacerse rico en poco tiempo”, dejando de flanco el tipo principal: el hucha.
El punto está en que muchos orientadores sobre finanzas personas asumen que la persona tiene efectivo ahorrado, que su problema no es la desliz de efectivo, sino la carencia de hacer poco para que ese efectivo no pierda valencia en el tiempo.
En parte, ahí hay un mensaje fuera de orden, oportuno a que, si acertadamente es cierto que muchas personas con carencia de orientación en finanzas personas no tiene problema de desliz de efectivo, sí los tiene con relación a la despacho de ese efectivo; es proponer, el efectivo no les alcanza muchas veces para cubrir sus gastos cotidianos y menos para acumular un hucha. Por lo tanto, no le será posible alterar su efectivo ahorrado, si todavía no lo tiene ahorrado.
Por eso, cuando me toca charlar de finanzas personas con algún público, trato de encaminar mis primeras preguntas en relación con el hucha, no con la inversión del hucha. Ahí es cuando me doy cuenta de que la mayoría de los que buscan orientación sobre finanzas personales tiene ingresos medios adecuados, pero no tienen efectivo ahorrado. El argumento siempre es el mismo: el efectivo no me alcanza.
De ahí que, lo primero que se debe tratar con relación a las finanzas personales es la forma en que, con los bienes disponibles, usted pueda suplir sus deyección básicas y ser lo suficientemente disciplinado como para reservar poco para racionar. En principio en hucha puede ser poquito, luego ir creciendo; pero siempre debe favor hucha.
Pero fíjense que hablé de “reservar poco” no de reservar “lo que le quede” para racionar. Esto así, porque el efectivo que se ahorra no es el que sobra, es el que entra primero.
Les pongo el ejemplo de la seguridad social. Los empleados formales tienen cada mes un descuento de su salario consistente en un 3% (más o menos) para su seguro de sanidad y otro 3% (más o menos) para el plan de pensión.
Esto es una especie de hucha obligatorio de 6% mensual. Tome en cuenta que su empleador, ayer de pagarle su salario, lo primero que hace es descontarle ese 6%, es proponer, el hucha va primero. Y fíjese que a usted no le duele esa reserva de 6% de su salario, porque asume que su salario es el restante 94%.
Si usted deseo 50,000 pesos mensuales a posteriori de impuestos, lo que recibe en verdad son 47,000 pesos. Entonces, si yo le demando cual es su ingreso mensual, usted me dirá que son 47,000 pesos, no 50,000. Ya usted asumió como frecuente ese descuento de 6%.
Así, entonces, usted debe hacer con el hucha. Si decide racionar 5,000 pesos mensuales. Debe encargarse, en este caso, que su ingreso mensual es de 42,000 pesos y con ese efectivo es que debe suplir todas sus deyección. Fíjese que esos 5,000 pesos del hucha usted los apartó “ayer de realizar sus deyección básicas”, las cuales ha de suplir con los 42,000 pesos, olvidándose de los 5,000 pesos que usted “apartó primero” como hucha intocable.
Luego que usted haya conseguido esa disciplina, es proponer, la capacidad de “racionar primero” y de cuidar sus deyección con el ingreso restante “sin endeudarse”, entonces habrá acumulado un efectivo en hucha. Entonces es cuando se ha de pensar en qué hacer con ese hucha que va en crecimiento para que siga creciendo más y que no pierda valencia en el tiempo.
Ahí es cuando se debe charlar de las opciones de inversión de ese dinerito, ya sea en el mercado de títulos o en el propio costado, en forma de certificado. Todavía puede ser en algún negocio, pero ojo, si es para un negocio, debe considerar otros nociones relacionados con factibilidad y con su propia disposición para emprender. De lo contrario, mejor opte por alterar su hucha en instrumentos financieros de plazo o tasa fija.
Ya lo sabe, aunque es positivo pensar en alterar el hucha, hay que considerar que no es posible hacerlo, si no se tiene ese hucha. El hucha va primero, tanto para racionar como para alterar.




