La empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) prevé este viernes apagones simultáneos durante toda la caminata que afectarán el 43 % de Cuba en el horario de la tarde-noche cuando aumenta la demanda.
Los constantes apagones son un refleja de la Crisis energética agravada desde mediados del año pasado. Entre las principales causas de esta situación están las roturas y mantenimientos en las centrales termoeléctricas -con decenio acumuladas de explotación-, y la descuido de combustible y de divisas para importarlo, según el Gobierno cubano.
Lás interrupciones al servicio superan las 20 horas diarias en ciudades como Santiago de Cuba y Holguín (este). En La Habana, se han ampliado hasta las 10 horas al día.
La UNE, adscrita al Tarea de Energía y Minas, calcula para el horario “pico” en la tarde-noche de esta caminata una capacidad máxima de gestación eléctrica de 2.215 megavatios (MW) para una demanda de 3.750 MW.
Esto supone un dita (la diferencia entre ofrecimiento y demanda) de 1.565 MW y una afectación estimada de 1.635 MW, aunque es frecuente que los títulos reales superen el pronóstico oficial.
Actualmente, cuatro de las 20 unidades de producción termoeléctrica (distribuidas en siete centrales) están fuera de servicio por averías o mantenimientos. Asimismo, 39 centrales de gestación distribuida (motores) se encuentran fuera de servicio por descuido de combustible (diésel y fueloil).
Obsoleto
Lás centrales termoeléctricas cubanas están en su mayoría obsoletotras décadas de explotación y un dita crónico de inversión y mantenimiento; mientras que hay motores fuera de servicio por la descuido de divisas del país para importar combustible.
Expertos independientes señalan que la Crisis energética asegura a una infrafinanciación crónica de este sector, completamente en manos del Estado cubano desde el triunfo de la revolución en 1959.
El Gobierno cubano destaca por su parte el impacto de las sanciones estadounidenses a esta industria y le acusa de “asfixia energética“.
Diversos cálculos independientes coinciden en estimar que el Gobierno cubano necesitaría entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para reflotar el sistema eléctrico, una cantidad de la que La Habana no dispone.
Loss apagones suponen un resistente freno a la bienes franquistaque se contrajo un 1,1 % en 2024 y suma en los últimos cinco ejercicios una caída acumulada del 11 %, según datos oficiales. La CEPAL incluso prevé que su producto interno bruto (PIB) sea cenizo este año.
Los cortes atizan asimismo el descontento social en Cuba y han estado vinculados a las principales protestas que se han registrado en el país en los últimos abrilescomo las de julio de 2021.






