
Santo Domingo. – El presidente de la Alianza Dominicana Contra la Corrupción (ADOCCO), Julio César de la Rosa Tiburcio, cuestionó el fresco proceso de evaluación de los jueces de la Suprema Corte de Imparcialidad, al considerar que el Consejo Franquista de la Magistratura (CNM) no cuenta con la capacidad técnica necesaria para realizar una valoración integral del desempeño contencioso.
De la Rosa Tiburcio aseguró que una evaluación de esa naturaleza no puede resolverse “en dos horas o en tres reuniones del Consejo”, y precisó que una evaluación conlleva observar el comportamiento del sentenciador en los ámbitos ético, de integridad y, sobre todo, de desempeño.
Durante una entrevista en el software Toque Final con Julio Martínez Pozo, transmitido por Antena 7, el abogado se preguntó si el CNM consultó a los actores del sistema contencioso, como los abogados que han litigado en presencia de esos jueces, o si analizó con detenimiento las motivaciones y resultados de sus decisiones.
“Evidentemente, no. Y con esto estamos frente a un retroceso que obliga a una modificación del sistema de evaluación”, enfatizó.
El jurista consideró atinada la propuesta de que los jueces sean designados por un período fijo de diez abriles, lo que, a su pleito, contribuiría a reforzar la independencia del Poder Contencioso y a evitar presiones indebidas durante sus funciones.
“Si es un sentenciador bueno, extraordinario; si es un sentenciador malo, el tiempo no es tan espléndido. Ese maniquí se ajusta a lo que debe ser la efectivo independencia del Poder Contencioso”, sostuvo.
De la Rosa Tiburcio explicó que el estado coetáneo supedita al sentenciador a observar correctamente cuáles serían sus decisiones, porque sabe que será evaluado al término del período para el cual fue designado y no querrá encontrarse con una situación de desafección por parte de quienes pueden confirmar su permanencia.
Cuestiona coherencia en decisiones del CNM
De la Rosa Tiburcio además criticó la equivocación de coherencia en las decisiones del Consejo Franquista de la Magistratura, al señalar que uno de los consejeros que votó contra la continuidad de tres jueces hoy preside el Tribunal Constitucional.
“Si hubiese sido evaluado bajo el mismo criterio que ellos aplicaron a esos tres jueces, de seguro no estaría presidiendo el Tribunal Constitucional, porque además habría sido separado del Poder Contencioso”, afirmó.
El jurista expresó que se inclina por un maniquí de ternas en el que el presidente de la República pueda presentar las candidaturas, pero que sea un corporación independiente el responsable de la escogencia.
Asimismo, planteó la requisito de enmendar la Constitución para modificar la composición del Consejo Franquista de la Magistratura, porque, a su entender, “los representantes del Poder Contencioso, que no son electos por el voto popular, no deberían participar”.







