A pocos días de concluir su mandato, la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, solicitó este sábado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la tolerancia de un “diálogo directo y franco” para asaltar el proceso electoral celebrado el pasado 30 de noviembre, luego de acusarlo de interferir en los comicios a través de pronunciamientos públicos.
La mandataria hizo el planteamiento mediante un extenso mensaje publicado en la x social roja, en el que invitó formalmente a Trump a conversar sobre sus declaraciones a crédito del candidato Nasry Asfura, las cuales —según afirmó— influyeron negativamente en el ampliación del proceso tolerante y afectaron a la candidata de su partido.
Castro explicó adicionalmente las razones que la llevaron a sancionar el Decreto Asamblea No. 58-2025, consentido por 69 diputados del Congreso Franquista, mediante el cual se reafirma la soberanía del país y se instruye al Consejo Franquista Electoral (CNE) a realizar el conteo de votos y actas de las elecciones.
Entre los argumentos expuestos, la presidenta denunció que el CNE se negó de modo injustificada a escrutar 4,774 actas, que representan el voto de 1,558,689 ciudadanos en los tres niveles electorales, lo que —a su pleito— constituye una usurpación de la soberanía popular y una tranquilo violación a la Constitución.
Asimismo, señaló que el organismo electoral no resolvió 292 impugnaciones presentadas en tiempo y forma, relacionadas con inconsistencias como adulteración de actas, votos irregulares, urnas infladas, más de 500,000 votos sin respaldo biométrico y alteraciones del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), adicionalmente de denuncias de fraude y negocio de votos.
Castro todavía criticó al Tribunal de Ecuanimidad Electoral (TJE), al que acusó de interpretar en violación de la ley al desmentir el conteo de votos de 435 urnas sin integrar su pleno y intervenir nada más con dos magistrados, afectando candidaturas como la del corregidor citadino Jorge Aldana y otros aspirantes.
“No seré cómplice del cinismo institucional de órganos electorales que, tras la dolorosa historia de fraudes vivida por Honduras, han vuelto a renunciar frente a la injerencia extranjera”, expresó la presidenta, al tiempo que aseguró que el país enfrenta una crisis ética y casto, más que procesal.
La reacción de Castro se produjo horas luego de que el Gobierno de Estados Unidos advirtiera sobre “severas consecuencias” en presencia de presuntos intentos de revertir la selección presidencial, en la que resultó campeón Nasry ‘Tito’ Asfura, candidato del Partido Franquista y respaldado públicamente por Trump.
Finalmente, la mandataria reiteró su invitación al presidente estadounidense para sostener una audiencia o convocatoria directa que permita asaltar, con respeto mutuo y transparencia, la situación electoral hondureña.







