El autor es médico cardiólogo. Reside en Barahona
El patrimonio cultural de los pueblos es aliento de vida y preservación de títulos por siempre. Son peculiaridades que nacen del quehacer habitual y giran en varias vertientes del conocimiento. Se trasmite y se enriquece de concepción en concepción y constituyen un sello particular de cada nación, pueblo o rama étnico.
Por ello, cada conglomerado humano es expresión de títulos y creencias propias, historias, así como igualmente de costumbres y tradiciones; manifestaciones rituales, creencias, idioma, religión, símbolos.
No podemos olvidar el mundo de las artes: música y casa, el arte culinario y la restauración originario de los pueblos.
Si a todo ello le agregamos un terruño, entonces, esto es lo que se claridad nación, que comprende una historia remoto continua con la que se identifican los habitantes de la nación adentro de un situación forense y sensible.

El patrimonio cultural de los pueblos es riqueza inerte creada en el curso de la historia. Cuya brío se relaciona intrínsicamente a la industria del turismo la cual opera en el mundo inalterable esparciendo viajeros en ávidas aventuras en todas latitudes del tierra terráqueo.
En su caminar, repletos de curiosidades en conocer historias y civilización de los pueblos, se dirigen principalmente a continentes en los que nuestros ancestros plasmaron en magnificas construcciones estilo de cada época del arte: Europa, América, Asia, entre otros.
En República Dominicana y particularmente en Santo Domingo, en la zona Colonial de la ciudad es donde mayormente se concentra el patrimonio monumental criollo donde miles de turistas visitan cada año la Catedral Primada de América, el Alcázar de Cristóbal Colon y el Parque del mismo nombre, entre otras antigüedades de la época colonial
Por otra parte, se topan con otras expresiones culturales dominicanas: musicales, religiosas, restauración, costumbres, artesanías y otras variedades culturales, es afirmar, República Dominicana tiene riquísimo patrimonio cultural que amar.
Maltrato
Sin bloqueo, en mucho tiempo el patrimonio cultural dominicano ha sido víctima de menoscabo causado por el tiempo y el desidia; ejemplos: iglesia Santa Babara, así igualmente el tapia de antigua ciudad de Santo Domingo, testigos fieles de connotados hechos de historia nación. Están deteriorados, parcialmente destruidos y desaparecidos.

El parque independencia, anejo a la puerta emancipadora del Conde, testigos de grandes acontecimientos históricos; hoy tiene contraste arquitectónico novedoso que desluce el periodo histórico de cuando fue construido ¿Es que quieren ocultar a las nuevas y futuras generaciones lo que se hizo para montar a lo que es hoy República Dominicana?
En Barahona
Pero no solamente es en la primada de América, igual pasa otras ciudades. En Barahona, por ejemplo, el parque central desmantelado en varias ocasiones para dar paso a nuevas construcciones que contrastan con la antigua rotonda.
En un espacio de la Plazoleta Duarte han implantado una efigie de Casandra Damirón que impresiona y carece de similitud con el entorno.
Entonces, es apremiante preservar la riqueza del patrimonio cultural de la República Dominicana.
jpm-am
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