Santo Domingo. — El Supremo de la Primera Instrucción del Distrito Doméstico declaró inadmisible el pedido de los hermanos Antonio y Maribel Espaillat de realizar un nuevo peritaje sobre el derrumbe del techo de la discoteca Jet Set. La intrepidez fue tomada por el sentenciador Raymundo Mejía, quien consideró que, en esta etapa del proceso, no era necesario ordenar otro observación técnico, aunque dejó abierta la posibilidad de que la defensa vuelva a presentar la solicitud, la cual sería evaluada de guisa administrativa.
Previo a la intrepidez, el abogado de la parte acusadora, Jáquez, se opuso al pedimento de los imputados, alegando que el documento presentado no cumplía con los requisitos establecidos por el Código Procesal Penal. Según Jáquez, los Espaillat esperaron siete meses antiguamente de solicitar un contraperitaje y, en punto de comparecer a instituciones imparciales como el Inacif, optaron por designar a un perito de su confianza, lo que podría comprometer la objetividad de la investigación.
Por su parte, el abogado Félix Portes expresó su preocupación de que un nuevo peritaje pudiera contaminar o manipular las evidencias recopiladas en el punto del derrumbe, incluyendo los escombros. Por este motivo, consideró que lo más prudente es avanzar con destino a la audiencia preliminar para preservar las pruebas.
En la última audiencia, el sentenciador exhortó a los abogados a suceder por el Tarea Manifiesto para ser notificados formalmente de la imputación. Durante esta diligencia, los representantes legales de las víctimas manifestaron su intención de presentar una imputación particular contra los hermanos Espaillat.
Antonio y Maribel Espaillat están acusados por el Tarea Manifiesto de homicidio, así como de golpes y heridas involuntarias, delitos tipificados en los artículos 319 y 320 del Código Penal dominicano.
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