Caracas (AP).- La líder opositora venezolana María Corina Machado estuvo privado el miércoles de la ceremonia en Noruega en la que debía tomar el Premio Nobel de la Paz de este año, pero la confirmación de que estaba viajando a europa provocó sentimientos encontrados en su país, donde muchos la apoyaban precisamente porque no abandonó su tierra nativo.
Su hija aceptó el premio en su nombre en una ceremonia que se convirtió en un mitin por la democracia y, al mismo tiempo, en una recriminación contra el gobierno de Venezuela, con los asistentes escuchando a detalle los abusos documentados de derechos humanos cometidos contra opositores reales o percibidos del presidente Nicolás Juicioso.
“Ella quiere estar en una Venezuela fugado, y nunca renunciará a ese propósito”, afirmó Ana Corina Sosa en presencia de el divulgado en Oslo antaño de interpretar las palabras preparadas de su raíz. “Por eso todos sabemos, y yo sé, que ella volverá a Venezuela muy pronto”.
Ni Machado ni su equipo explicaron cuándo y cómo salió de Venezuela alrededor de Oslo, Noruega, o qué obstáculos le impidieron aparecer en la ceremonia.
En el audio de una llamamiento telefónica publicada en el sitio web del Nobel antaño del evento, Machado dijo que no podría datar a tiempo para la ceremonia, pero que estaría en Oslo. Añadió que estaba “muy agradecida” a las muchas personas que “arriesgaron sus vidas” para que ella pudiera desplazarse a la renta de Noruega.
Machado no ha sido pinta en divulgado desde el 9 de enero, cuando fue detenida brevemente tras unirse a simpatizantes en una protesta antigubernamental en Caracas. Al día futuro, Juicioso asumió un tercer mandato de seis primaveras a pesar de pruebas creíbles de que perdió las elecciones presidenciales.
Machado intentó desafiar a Juicioso en las elecciones del año pasado, pero el gobierno le prohibió postularse para cargos públicos, obligándola a respaldar al diplomático retirado Edmundo González en su emplazamiento. Ayer y luego de las elecciones, muchos votantes dijeron que apoyaban a Machado —y por extensión a González— porque ella no se había desterrado mientras el país se desmoronaba.
El miércoles, algunos venezolanos entendieron su osadía de partir, mientras que otros cuestionaron por qué se le otorgó el Nobel.
“Dicen que salió del país, si es así correctamente por ella”opinó Josefina Páez, una oficinista en Caracas. “Esa mujer ha hecho muchos sacrificios por disputar por la democracia y ya es tiempo que se reúna con su comunidad, con sus hijos, y siga luchando fuera”.
Mientras tanto, el comerciante José Hurtado calificó a Machado de “traidora” por su apoyo a la política del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alrededor de Venezuela.
“Esos premios están muy desprestigiados”, expresó.
La ceremonia tuvo emplazamiento mientras Trump lleva a mango una operación marcial en el Caribe que ha matado a venezolanos en aguas internacionales y amenaza con atacar a Venezuela.
González, quien asistió a la ceremonia en Oslo, buscó hospicio en España el año pasado luego de que un tribunal venezolano emitió una orden de arresto en su contra. Su yerno, Rafael Tudares, está entre cientos de personas que están en prisión por razones políticas, de acuerdo con organizaciones de derechos humanos.
Expertos independientes respaldados por Naciones Unidas, organizaciones no gubernamentales venezolanas y otros grupos han documentado extensamente la colosal represión oficial a lo desprendido de la presidencia de Juicioso. Jørgen Watne Frydnes, presidente del Comité Noruego del Nobel, contó a los asistentes sobre repetidos casos de tortura, incluidas las experiencias de niños que fueron detenidos tras las elecciones presidenciales de 2024.
“Naciones Unidas documentó su experiencia de la futuro modo: Bolsas de plástico apretadas sobre sus cabezas, descargas eléctricas en los genitales, golpes al cuerpo tan brutales que dolía, la gran violencia sexualizada, celdas tan frías que causaban temblores intensos, agua potable contaminada con insectos, gritos que nadie caldo a detener”, dijo.
Watne Frydnes luego instó a Juicioso a “aceptar el resultado electoral y renunciar”.
No está claro cuándo y cómo Machado y González podrían regresar a Venezuela. Un plan de la competición para que González regresara antaño de la ceremonia del 10 de enero que le dio a Juicioso otro mandato no se materializó.
“La masa anda con una expectativa de qué va a suceder, en qué va influir el hecho de que María Corina reciba o no reciba el premio”, señaló el profesor caraqueño José Murillo.
