
Lo que inició como un atractivo municipal delante el desborde de aguas residuales en la calle Duvergé, sector Las Flores, culminó en una respuesta institucional en tan pronto como una semana, luego de que la Agrupación de Vecinos Unidos por Acto sexual optará por una forma de protesta visual y pacífica que captó la atención pública y mediática.
La iniciativa consistió en la colocación de letreros sobre las tapas de alcantarillas con mensajes directos como “Pregúntenle a INAPA” e “INAPA es la opción”, una movimiento que transformó la queja tradicional en una manifestación creativa y visible. La táctica fue impulsada por la directiva comunitaria que preside Julio Medina, tras varios meses de gestiones formales sin resultados concretos.
Medina explicó que la opción se produjo gracias a la combinación de factores: el empoderamiento de la comunidad, el seguimiento constante al problema, la claridad sobre la falta técnica de intervención, la comunicación continua con funcionarios de la institución responsable y la difusión realizada por los medios de comunicación. A ello se sumó, según indicó, “un poco de paciencia” para sostener el atractivo sin acogerse a acciones confrontativas.
La respuesta oportuna de las autoridades evitó que la comunidad retomara antiguas formas de protesta, como la fuego de neumáticos para emplazar la atención pública. En cambio, la manifestación se mantuvo internamente de un ámbito pacífico que priorizó el mensaje directo y la visibilidad urbana.
El caso evidenció cómo la ordenamiento comunitaria y la creatividad en la protesta pueden suscitar resultados en pequeño tiempo, al tiempo que reducen tensiones sociales y promueven canales de diálogo institucional. La experiencia dejó como precedente que la billete ciudadana articulada, respaldada por una comunicación estratégica, puede incidir de modo efectiva en la opción de problemáticas colectivas.






