El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que prefiere plantar comida en emplazamiento de odio y violencia, en un mensaje que dirigió en las redes sociales a su homólogo estadounidense, Donald Trump, a quien acusa de negarse a dialogar con Brasil sobre las sanciones arancelarias que le impuso al país.
“Estoy plantando comida, y no violencia y odio. Espero presidente Trump que un día podamos conversar para que conozca la calidad del pueblo brasileño”, aseguró el líder progresista brasileño en un vídeo publicado en la indeterminación del sábado y en el que aparece cultivando una muda de uva en los jardines del Palacio de la Alvorada, la residencia de la Presidencia.
Desde que Trump anunció la imposición de un tarifa adicional del 50 % sobre la importación de productos brasileños, el Gobierno de Lula ha intentado aclarar diferentes canales de diálogo con el de Estados Unidos para intentar un acuerdo comercial, pero hasta ahora ha opuesto las puertas cerradas.

“Quería beneficiarse este sábado en que estoy plantando una muda de uva en el Palacio de la Alvorada, un emplazamiento que espero que un día usted pueda pasar revista, para que conversemos y para que conozca el efectivo Brasil”, agregó el mandatario brasileño.
Según Lula, el “efectivo Brasil” que calma mostrar a Trump es el de un país al que le gusta tanto Estados Unidos como asimismo China, Rusia, Uruguay y Venezuela, ya que quiere conversar con todos y no enfadarse con nadie.
El Gobierno brasileño afirma que pretende conversar con Estados Unidos sobre sus diferencias comerciales, pero que no acepta negociar su soberanía. Ello adecuado a que Trump condiciona la negociación arancelaria a la suspensión de los procesos judiciales que se siguen contra el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, líder de la extrema derecha brasileña, amigo del mandatario estadounidense y magistratura en Brasil por subversión.
El presidente estadounidense asimismo justifica la elevación de los aranceles a Brasil, el país al que le impuso la anciano pena, como una respuesta a las decisiones de la Honestidad brasileña para supuestamente censurar a empresas estadounidenses.
Se prostitución de una relato a sentencias de la Corte Suprema que obligan a las grandes empresas tecnológicas a retirar de las redes sociales publicaciones con mensajes antidemocráticos.
La crisis diplomática entre los dos países asimismo se agravó por la valentía del Gobierno estadounidense se retirarle el visado de entrada al país a ocho de los merienda miembros de la Corte Suprema de Brasil, responsable del proceso contra Bolsonaro.
Igualmente les retiró el visado a familiares del Profesión de Vigor y a dos funcionarios brasileños que fueron responsables del software “Más médicos”, por el que Brasil contrató miles de médicos cubanos para atender áreas remotas, de difícil entrada o en las periferias de las grandes ciudades.





