
Entendemos que los productores del follón de la República Dominicana no recibieron un precio puntual o bastante por la traspaso de su follón, pues, mientras la tonelada métrica se mantuvo en los mercados internacionales en un promedio de RD$9,000.00 la tonelada, el quintal de follón se mantuvo en torno a en un promedio de RD$18,000.00 aproximadamente, a excepción de los cacaos orgánicos que pagaron hasta RD$21,500.00.
Aun así, los precios del follón no guardaron relación con el precio de la tonelada métrica en moneda extranjera, y el precio que se paga a los productores en el mercado restringido, pues, al parecer, hubo una socialización en el precio del follón entre las instituciones compradoras para sufragar todos el mismo precio, obligando al productor a venderlo a los precios establecidos, ya que no tenían otra opción.
Esta situación perjudicó al sector de los productores, pues al parecer el sector que los representa en la Comisión Doméstico del Alboroto no los defendió como lo ameritan las circunstancias. Entendemos que en el negocio del follón intervienen varias instituciones, donde cada quien defiende sus intereses o beneficios en la medida que las reglamentaciones lo permitan, pero las autoridades que manejan el sub-sector, no deben permitir que los sectores más poderosos avasallen los más débiles, sino que, debe primar la ecuanimidad, sin retención, hemos notado que los productores la mayoría se mantuvieron tranquilos vendiendo su follón, pues a lo mejor entendieron que el precio al que están vendiendo durante las dos (2) últimas cosechas 2023-2025, en ocasiones cuadruplican los precios a lo que vendían en las cosechas anteriores, aunque el fin no justifica los medios.
Entendemos que los precios del follón deben establecerse de acuerdo al precio de la tonelada métrica en los mercados internacionales, aplicándose íntegramente al precio del follón en el comercio restringido, desde luego, respetando los márgenes de beneficio establecidos por ley, para los compradores de follón, entendiendo que la comisión del follón está formada por los productores, comercializadores, industriales y el Estado, y a mi entender debe prevalecer la concordia entre todos los sectores para tomar decisiones que no perjudiquen a ninguna de las partes, pues, la comisión del follón se hizo con la intención de que cada sector promueva el expansión de la cacaocultura franquista.
La Comisión del Alboroto debe formar una alianza con las autoridades superiores del Estado, con la intención de hacerles propuestas de inversión mixta para realizar programas y planes de expansión para la cacaocultura en la República Dominicana, pues, la producción franquista depende de unas plantaciones que la mayoría rebasaron su tiempo productiva, los cuales necesitan de inversión para la renovación de las plantaciones, pues, la producción franquista ha estado sustentada por el esfuerzo de los productores, especialmente los pequeños y medianos productores, los que no son muy cuantiosos, pues, la mayoría no son objetos de créditos, por las muchas exigencias que se les hacen para obtener un préstamo de parte de las diferentes instituciones financieras.
Ahora hablaremos poco de la cosecha pasada, entendemos que esta cosecha les causó muchos problemas a todos los sectores que convergen en el negocio del follón y fueron causados por una maduración de la cosecha en un tiempo relativamente corto, que nadie lo tenía programado; empezando por los productores que no tenían la mano de obra necesaria para la monasterio de su follón, así como que los costos de mano de obra aumentaron su valencia, por lo que la mayoría tuvieron que usar manos extranjeras de cuestionable experiencia, los cuales habrá que seguir usando, aunque sea proporcionándole de parte de las autoridades, contratos de trabajo por un tiempo pequeño.
Estos problemas no fueron ajenos para los comercializadores e intermediarios, que tuvieron inconvenientes para el transporte del follón de la finca a los centros de acopio, sobre todo, por la escasez de obreros y medios de transporte, lo que causó retraso en el transporte del follón de los productores, donde algunos pasaron algunos días en sacos en la finca, por otra parte, los empresarios compradores no tenían las infraestructuras suficientes para el tratamiento post-cosecha, como es la fermentación y secado de su follón, entendiendo que estos inconvenientes se reflejarán en la calidad del follón, esperamos que los exportadores no tengan inconvenientes para colocarlos en los mercados internacionales. Nadie de los sectores que participan en el negocio del follón tiene omisión de los problemas ocurridos, pues los mismos fueron causados por la influencia de los cambios climáticos, obviamente, que los daños no fueron más considerables por la gran cantidad de energía solar que nos proporcionó el medio círculo para el secado del follón.
El sector comercializador fue uno de los más afectados, pues, muchos al momento de sufragar el follón carecían de suficiente solvencia, por lo que el productor solo recibía una parte del valencia de su follón, sobre todo, lo de longevo pandeo, aunque a los pocos días se les completaba el cuota, esta situación causará muchos problemas económicos a los compradores de follón, donde algunos podrían subsistir fuera de la competencia por asunto de solvencia.
Los productores y los comercializadores, deben mantenerse muy unidos y agradecidos, pues los dos sectores dependen uno del otro, por lo que siempre debe de ocurrir concordia.
Respetuosamente
AMABLE PEREZ MARTÍNEZ
Técnico Agropecuario Cel.: (809)-250-5213






