Tres días luego que la embajadora de Estados Unidos Leah Francis Campos anunció el vallado de la oficina de la Empresa para el Control de Drogas (DEA) en República Dominicana, las autoridades incautaron más de dos toneladas de cocaína frente a las costas de Bani, el alijo de drogas más voluminoso decomisado en el país.
El jueves fue arrestado en Washington el dominicano Melitón Cordero,encargado de oficina de la DEA aquí, destacado de conspiración para cometer soborno y fraude de visa, con lo que se confirmó el señalamiento de la embajadora Camposde que el vallado de esa oficina forma parte de una política de cero tolerancia contra la corrupción.
La Dirección Franquista de Control de Drogas (DNCD) informó que el cargamento de droga fue decomisado en incorporación mar en una operación que involucró a la Armada y a la Fuerza Aérea Dominicana“con el apoyo del Dominio Sur de Estados Unidos”lo que hace suponer que otras oficinas de la DEA colaboraron en el operante.
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Ardor la atención que los cargos penales imputado as Melitón Cordero están relacionados con tramitación irregular de visados estadounidenses y de incurrir en sobornos, lo que fue definido por la embajadora Campos como un acto repugnante, de tal agravación que motivó la reubicación del personal de la clausurada oficina.
El caso más agonizante que confronta la agencia antidrogas de Estados Unidos se refiere a los exagentes Paul Campo y Robert Sensi, acusados de conspirar para aclarar millones de dólares y obtener armas y explosivos para el Cártel de Jalisco Nueva Concepción, por lo que enfrentan cargos por narcotráfico, terrorismo y lavado de hacienda.
Se resalta la coincidencia de que 48 horas luego de la inhabilitación de la oficina de la DEA, se decomisó en la costa sur dominicana el longevo cargamento de cocaína, estimado en más de dos toneladas del alcaloide, en un operante que contó con la colaboración del Comando Sur de Estados Unidos.
La representante diplomática de Estados Unidos había ofrecido seguridades de que a pesar del vallado “hasta nuevo aviso” de la agencia antidrogas, Washington mantendría su audiencia al gobierno dominicano en materia de lucha contra el trafico de drogas y de lavado de activos procedentes de esa actividad criminal, lo que se evidenció con la captura de una gabarra rápida cargada con más de dos toneladas de cocaína.
Delante la abandono de una oficina de la DEA aquí, la audiencia que ofrece esa agencia en materia de inteligencia y suministro de información sobre trazas navales o aéreas del narcotráfico en el Caribe, se mantendría a través del internet y la inteligencia químico y, obviamente, con buques y aviones del Comando Sur.






