Mucho se habló de los 200 invitados a la boda de Lauren Sánchez y Jeff Bezos en Venecia, pero poco se dijo de los grandes ausentes. Y los hay. Uno sobre todo, muy doloroso para la novia. Quizá quedó a espaldas en el tiempo, pero la herida sigue abierta y caló profundo en el círculo llano de la mujer que le prometió acto sexual perpetuo al fundador de Amazon.
Todo parecía sobresalir en la Ciudad de los Canales, por donde desfilaron estrellas de Hollywood, millonarios, miembros de la realeza y celebrities, todos convocados al mega casamiento de tres días del magnate y la periodista. Según declaró Sánchez a la revista Vogue, 70 de los asistentes son familiares, y el resto son amigos de su círculo más cercano.
En esas siete decenas hay un nombre que desatiendo, y es el de Michael Sánchez, hermano decano de la novia. Detrás de toda la pompa hay conflictos, y una unión nupcial trae consigo una cuota garantizada de “trapitos al sol”, cuando de familiares y amigos se proxenetismo.
Jeff Bezos y MacKenzie Scott: del divorcio más caro de la historia al escándalo de las fotos íntimas
La pareja, a la que no parece no faltarle carencia, no es la excepción. Pasaron por un torbellino mediático en los inicios de su apasionado romance, y todavía hay huellas de aquellos días donde enfrentaron la inspección desaprobatoria de sus respectivas familias.
Para entender el presente hay que compendiar el pasado. En enero de 2019, Bezos anunció a través de un comunicado en sus redes sociales que se divorciaba de su entonces esposa, MacKenzie Scott, tras 25 primaveras juntos y cuatro hijos en global.
Todo parecía en buenos términos, incluso intercambiaron elogios, y aseguraron que seguirían siendo compañeros de vida en honor a la historia compartida durante un cuarto de siglo. Pero, tan solo un mes más tarde la novelística perfecta se rompía y resonaba una supuesta tercera en discordia como motivo de separación, una ex presentadora de televisión llamamiento Lauren Sánchez.
Casualmente, o no, Sánchez todavía anunciaba su divorcio, tras 13 primaveras de coyunda con Patrick Whitesell, un agradecido representante de artistas, socio fundador de la agencia de talentos Endeavor, con quien fue superiora de Evan, de 19, y Ella, de 17.
Whitesell no era un representante más, sino que se desenvolvía como agente de varias estrellas de cine: Ben Affleck, Matt Damon, Hugh Jackman y Denzel Washington. Se rumorea que las fiestas que organizaba el coyunda conformado por Whitesell y Sánchez eran legendarias, y así fue como Lauren conoció a muchas personalidades de Hollywood y empezó a codearse con las altas esferas.
Como para inundar los condimentos del supuesto primer batalla entre Lauren y Jeff, el periodista Brad Stone, autor del manual Amazon bound, asegura que fue el propio Whitesell quien le presentó a su entonces esposa a Bezos, que quedó obnubilado y la invitó a formar parte de un esquema de su compañía de transporte aeroespacial, Blue Origin, cuando supo de sus habilidades como piloto, otra de las facetas de Sánchez, heredada de su padre, Ray Sánchez, un patrón de aviación.
Sus longevos amores habían llegado a su fin, y parecía que nacía una nueva oportunidad para los dos, flamantes solteros. Hasta que varios medios internacionales empezaron a contradecirlos y alegaron que la pareja había surgido mientras Bezos todavía estaba casado.
El sucesivo capítulo fue el más difícil para Bezos y Sánchez,, pero lo sortearon con velocidad y un poderoso despacho de abogados que hablaba en su nombre.
Jeff Bezos denunció que fue víctima de trastorno y retrucó con una audaz publicación sobre su fotos íntimas
Sigue el hilo de esta combate interna llano, y ahora sí explota la explosivo. Primeros días de febrero de 2019, a un mes de su amistoso divorcio de la superiora de sus cuatro hijos, Bezos publica en una plataforma de blogs, Medium, una imputación de trastorno contra David Pecker, editor del National Enquirer y amigo cercano del presidente Donald Trump.
El medio norteamericano había mostrado días a espaldas textos privados para revelar la existencia de Sánchez como tercera en discordia. En ese entonces se creyó que el magnate había sido víctima de un hackeo, y el tema había sido titular en los grandes medios.
El impacto de que uno de los hombres más ricos del mundo sufriera filtración de información tan privada y personal, resonaba con fuerza.
Mújol y llanamente, se hablaba de una inminente publicación de fotos donde Bezos aparecía desnudo. Y él mismo lo confirmó en un movimiento clave que zanjó el tema.
Jeff compartió capturas de todos los e-mails intimidatorios que recibió, donde le describían el contenido de unas 10 imágenes muy comprometedoras, que iban a imprimir en breve.
“El Sr. Bezos se hace un selfie en lo que parece ser una reunión de negocios, y la respuesta de la Sra. Sanchez fue una fotografía de ella fumando un cigarro en lo que parece ser una cuadro de sexo verbal simulada”, dice uno de los fragmentos públicos. Luego se menciona una imagen del “miembro sexual semierecto” de Bezos.
En otras imágenes supuestamente aparecía semivestido, pero las palabras hablaban por sí solas, y el apunte con el que lo extorsionaban no era el suspensión voltaje de las imágenes, sino el detalle de que durante todo ese intercambio de mensajes hot Bezos llevaba puesto la alianza matrimonial.
“Si determinado en mi posición no puede resistir equivalente trastorno, ¿quién puede?”, cuestionaba el magnate en aquel texto. Aunque esas fotos en la vida salieron a la luz, el impacto fue sobresaliente, y aseguró que iría detrás del responsable del intento de filtración.
Michael Sánchez, el hermano decano de Lauren Sánchez y su pelea con Jeff Bezos: lo acusaron de filtrar las fotos íntimas
Ese mismo mes, febrero de 2020, Bezos hizo una demanda que lo cambió todo. Presentó documentos judiciales contra el hermano decano de Lauren, el representante de talentos Michael Sánchez, donde aseguró que había filtrado “fotografías gráficas de contenido sexual” al medio The National Enquirer, a cambio de un plazo de 200.000 dólares.
The Wall Street Journal había deslizado esa misma lectura, y el escándalo terminó de restallar cuando Lauren lo confirmó a través de sus abogados.

“Michael es mi hermano decano y proporcionó en secreto mi información más personal al National Enquirer : una traición profunda e imperdonable”, dijo Sánchez en un comunicado que compartió la revista People.
“Mi grupo está dolida por esta nueva demanda y esperamos sinceramente que mi hermano encuentre la paz”, declaró Lauren por única vez, que nunca más volvió a departir del tema.
Michael afirmó que la imputación era falsa, que lo había “alejado de su grupo y colegas profesionales”, y demandó a Bezos por difamación. En noviembre de 2020 un tribunal superior del condado de Los Ángeles desestimó la demanda por desatiendo de pruebas, según informa Business Insider.
El conflicto procesal siguió. En marzo de 2021, el tribunal ordenó que Michael le pagara 218.385 dólares a Bezos y 36.000 dólares adicionales en costas legales. Parece insólito que el cuñado del multimillonario tuviese que desembolsar esas cantidades de moneda, pero todo eso sucedía mientras Bezos y Sánchez daban el sucesivo paso y se comprometían.
En 2022 el Tribunal de Apelaciones de California confirmó que la demanda por difamación de la que Michael alegaba ser víctima, se basaba en rumores inadmisibles, por lo que fue otro revés para el hermano decano de Lauren.
Allí de dejar a espaldas el conflicto, Bezos escaló aún más y le pidió a su cuñado que le pague 1,7 millones de dólares por los gastos que tuvo en honorarios legales. El abogado de Michael Sánchez, Tom Warrem, aseguró: “La solicitud del señor Bezos es obscena, incluso grotesca, en muchos niveles”.
Todavía no trascendió qué pasó con aquel revés sumarial, pero demás está aseverar que la relación entre ambas familias quedó tensa.
Michael declaró a Page Six en monopolio en marzo de 2019, y su postura sigue siendo la misma desde entonces: “En absoluto traicionaría a mi hermana. Todo lo que hice fue para proteger a Jeff y a Lauren”.
El gaceta The Times asegura que una fuente cercana a la pareja confirmó que no está invitado a la boda. “Sánchez afirma no deber conocido a su hermana desde 2019 ni deber hablado con ella desde 2020, ya que la batalla procesal por la filtración de la historia del romance generó una rajadura irreparable”, informa el medio.
Incluso indican que la superiora de los dos, Eleanor Sánchez, ex vicealcaldesa adjunta de Los Ángeles, le pidió que se reunieran para departir de la situación, pero que no lo hicieron. “Ni él ni su superiora están invitados a la boda”, revela The Times, pero no revela ninguna fuente de confirmación.
La última vez que Lauren fue clarividencia conexo a sus padres en manifiesto fue en septiembre de 2024, cuando presentó su primer manual pueril, Flynn, la mosca que voló al espacio, y posó sonriente conexo a los dos. Ella misma había subido las fotos a su cuenta de Instagram, pero misteriosamente ya no están en su local. Como dice el dicho popular, “pasa hasta en las mejores familias”, y en las de multimillonarios, todavía.
Glz






