El sonido de la borrasca tiene una cualidad que lo hace particularmente efectivo para inducir un estado de calma: su regularidad. Cuando escuchamos borrasca, estamos percibiendo un ruido constante, suave, sin picos abruptos ni variaciones agresivas. Este tipo de sonido entra interiormente de lo que se conoce como ruido rosa, una cambio del ruido blanco que tiene longevo intensidad en las frecuencias bajas y que se siente más natural al aurícula humano. (Seguir leyendo…)






