miami.- La dependencia de errores en Artemisa II y los retrasos de EspacioX y Origen cerúleodos de sus principales proveedores, obligaron a la NASA a modificar de raíz el cronograma del codicioso software que rebusca resistir nuevamente al ser humano a la Escaparate más de medio siglo a posteriori, un alunizaje ahora previsto para 2028, un año más tarde de lo planeado.
Los contratiempos son habituales en misiones espaciales largas y complejas como Artemis, pero los cambios drásticos a fracción del plan son menos comunes.
En febrero, la NASA sorprendió al anunciar que Artemis III no alunizaría en 2027 y se limitaría a orbitar la Tierra, dejando que Artemis IV y V lleven a lugar el alunizaje en 2028. Esta nueva aniversario supone por otra parte un retraso de cuatro abriles frente al calendario innovador, que lo fijaba para 2024.

Todo ello por el huella dominó de fallos técnicos en los últimos meses, que han surgido en dos frentes: la comisión Artemis II, prevista para orbitar la Escaparate en abril, y la carrera contrarreloj de SpaceX y Blue Origin por entregar un módulo de alunizaje con el que los astronautas puedan descender a la superficie peca.
Los contratiempos de Artemis II
El mal clima en Florida, una filtración detectada durante una prueba de combustible de febrero y otra en el suministro de helio hallada a posteriori retrasaron a abril el dispersión de Artemis II, que inicialmente estaba programado para febrero.
El nuevo intento de despegue se intentará realizar el próximo 1 de abril, según informó ayer la NASA, mientras que el traslado del cohete del hangar a la plataforma de dispersión está previsto para el 19 de marzo.
La comisión de diez días, que no tiene previsto alunizar, enviará a cuatro astronautas cerca de de la Escaparate para probar exhaustivamente la nave espacial Orión, lo que les convertiría en los primeros seres humanos en observar la cara oculta del comparsa terráqueo.
Los retrasos de SpaceX y Blue Origin
La NASA además afronta desafíos por las demoras de SpaceX, de Elon Musk, y Blue Origin, de Jeff Bezos.
Los retrasos de SpaceX han sido de hasta dos abriles, y llevaron a la NASA a reabrir en 2025 un arreglo que tenían adjudicado a la empresa de Musk. Pero Blue Origin, el principal beneficiario de esa medida, además se ha demorado al menos 8 meses en algunos de sus proyectos conjuntos con la NASA.

La agencia espacial estadounidense ha invertido 6.900 millones de dólares para crear sistemas de aterrizaje y alunizaje humano desde 2019, con un desembolso total estimado en 18.300 millones de dólares (15.810 millones de euros) para 2030, lo que incluye contratos con SpaceX y Blue Origin con el propósito de una presencia permanente en la Escaparate.
En caso de que los retrasos continúen, las futuras misiones de Software Artemis podrían demorarse aún más en una carrera contrarreloj frente a China, que prevé resistir al comparsa a sus primeros astronautas de la historia antiguamente de 2030.
¿Qué ha pasado con Artemis III?
Artemis III, de alunizaje, ha pasado de ser la comisión más esperada del software espacial a convertirse en la menos prometedora tras el cambio en el cronograma.
Los integrantes de Artemis III iban a ser los primeros astronautas en pisar la Escaparate desde 1972, cuando la comisión Apolo 17 partió del comparsa terráqueo.

Pero con los nuevos planes ni si quiera abandonarán los dominios de la Tierra. El objetivo se redujo a elaborar maniobras de ensamble en la esfera terráqueo víctima y probar los módulos de aterrizaje desarrollados por SpaceX y Blue Origin para avalar la seguridad de las siguientes misiones.
La nueva ilusión con Artemis IV y V
Para retornar a ver el hombre sobre la Escaparate habrá que esperar por lo menos hasta 2028, según la NASA.
Sin confiscación, la paciencia será recompensaba por partida doble, puesto que la agencia espacial prevé que dos misiones de Artemis alunicen ese mismo año: Artemis IV y Artemis V.
Todavía se desconocen los integrantes de los dos viajes al comparsa, que explorarán el polo sur peca con la meta de establecer una presencia humana sostenible y a dispendioso plazo en la Escaparate, como pago al brinco a otros planetas como Marte.






