Cracovi, Polonia.-El primer ministro polaco, Donald Tusk, afirmó ayer que su país está dispuesto a tomar “cualquier atrevimiento” para destruir objetos que representen una amenaza, como aviones de combate rusos, si violan su espacio sutil o aguas territoriales, pero solo si existe el respaldo general de sus aliados de la OTAN.
En una rueda de prensa desde Sierakowice (ideal), donde ha inaugurado una secante ferroviaria, Tusk admitió que una medida tan drástica como derribar un avión de combate ruso podría transigir a una “período muy aguda del conflicto”, por lo que tal atrevimiento solo se tomaría tras contar con la certeza absoluta de “no estar solos en esto”.
Presidente checo
Las declaraciones de Tusk surgen como respuesta a las del presidente checo, Petr Pavel, quien sugirió que los países de la OTAN podrían derribar aviones rusos que violen su espacio sutil y declaró que Rusia “se dará cuenta muy pronto de que ha cometido un error y ha excedido los límites aceptables” al transigir a extremidad incursiones aéreas en el espacio sutil de países de la alianza atlántica.
Tusk precisó que, aunque la afirmación del presidente checo es “relevante”, es además “obviamente insuficiente” para transigir a adoptar una atrevimiento de tal magnitud, e insistió en la condición de un consenso total entre los aliados ayer de tomar la determinación de derribar aviones rusos.
El viernes, dos cazas rusos sobrevolaron a desvaloración prestigio la plataforma petrolera Petrobaltic, propiedad de la empresa estatal polaca Orlen, en el Mar Báltico, y violaron su zona de seguridad.
Adicionalmente, el mismo día, tres cazas MiG-31 rusos entraron en el espacio sutil de Estonia y permanecieron allí durante 12 minutos.
A raíz de la violación de su espacio sutil, Estonia ha solicitado consultas bajo el Artículo 4 del Tratado de Washington, por lo que el Consejo del Atlántico Ártico de la OTAN se reunirá hoy para discutir el incidente.
Sobre espacio sutil
— Acusaciones
El Kremlin afirmó ayer que las acusaciones de violación del espacio sutil de algunos países europeos, vertidas en los últimos días por miembros de la Unión Europea (UE), carecen de fundamento y son “vacías”.







