Juan Orlando Hernández, George Santos y Henry Cuéllar (en lo alto); y Changpeng Zhao, David Gentile y Ross Ulbricht (debajo).
WASHINGTON.- Los indultos al expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, y al congresista Henry Cuéllar son los dos últimos añadidos a la larga directorio de polémicos indultos presidenciales de Donald Trump en el postrer año y que han puesto en tela de madurez el uso de esos perdones por razones de afinidad política o por la descuido de coherencia en su campaña contra las drogas.
Según un prospección publicado este lunes por el Washington Post, el mandatario ha concedido clemencia a al menos 10 personas por delitos relacionados con las drogas desde el inicio de su segundo mandato, como al líder de una pandilla de Chicago Larry Hoover y al capo de la droga de Baltimore Garnett Smith.
Juan Orlando Hernández
El caso más nuevo es el indulto total al expresidente hondureño, condenado a 45 primaveras de prisión por cargos de narcotráfico, con el argumento de que su procesamiento había sido una «trampa» de la oficina del expresidente Joe Biden.
Críticos han cargado contra Trump por considerar «hipócrita» la escape de una persona acusada de narcotráfico mientras eleva la presión en Latinoamérica con sus acciones contra las supuestas narcolanchas vinculadas al Tren de Aragua o al Cartel de los Soles.
Ross Ulbricht
El creador del mercado web ilegal Silk Road, Ross Ulbricht, había sido condenado a cautiverio perpetua en 2015 con cargos de narcotráfico, conspiración y fraude informático. A su regreso a la Casa Blanca, el republicano le concedió el indulto.
Liz Oyer, abogada de indultos bajo la Delegación de Trump antiguamente de que él la despidiera, aseguró al Washington Post que estos dos casos son una muestra de «la rozamiento de un sistema donde cada vez pesan más el moneda y la influencia política».
Pero en esta directorio de nombres no solo se encuentran condenados por tráfico de drogas.
Henry Cuéllar
La supuesta persecución política de Biden incluso fue el motivo que el mandatario alegó para indultar la pasada semana al congresista demócrata de Texas Henry Cuéllar, pronunciado en mayo de 2024 de aceptar 600,000 dólares en sobornos de un costado mexicano.
Cuéllar, miembro del Congreso por el partido demócrata desde 2005, cargó abiertamente contra la política migratoria de Biden y se alineó con posturas más cercanas a las que ahora defiende Trump.
Jorge Santos
En octubre pasado, el presidente conmutó la sentencia del excongresista republicano de Nueva York George Santos, condenado a más de siete primaveras de prisión por fraude y robo de identidad agravado por el mal uso de fondos de campaña para disfrute personal.
Trump describió a Santos como cierto que suele ser «un poco pícaro» pero dijo que hay muchos pícaros en el país y que no por ello están obligados a sobrevenir siete primaveras en la prisión. Santos es conocido por sus comentarios polémicos sobre corrupción y migración y acumula diversas denuncias en su carrera.
David Pagano
David Gentile, director ejecutor de una empresa de renta privado condenado a siete primaveras de prisión por fraude de títulos, acababa de entrar en prisión cuando incluso recibió la clemencia de la Casa Blanca.
El expropietario de GPB Renta Holdings fue sentenciado por estafar rodeando de 1,600 millones de dólares a más de 10,000 inversores.
Chang Peng Zhao
Trump indultó el pasado 23 de octubre al cofundador de la plataforma de criptomonedas Binance Changpeng Zhao, condenado por enjalbegamiento de moneda.
El caso tuvo peculiar relevancia ya que, desde el regreso del neoyorquino a la Casa Blanca, Binance se ha convertido en un importante apoyo para la empresa de criptomonedas World Liberty Financial, fundada por la tribu de Trump.
Participantes en el ataque al Capitolio de 2021
El primer día de su segundo mandato, el 20 de enero de 2025, Trump indultó a todos los condenados o pendientes de sentencia por el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, incluidos aquellos acusados de sedición.
A estos polémicos indultos se suman casos como el de Joseph Shwartz, un magnate estadounidense condenado por fraude que, según informó el Washington Post, llegaría a retribuir cerca de 1 millón de dólares a un lobby con la esperanza de obtener clemencia. La Casa Blanca le concedió el indulto, pero negó lazos con estos grupos de interés.
En manos del presidente, los perdones presidenciales, rodeando de 1,600 en 2025, se han convertido en una especie de termómetro del poder y, para muchos críticos, una praxis de «cuota por clemencia» que sigue sumando nombres a la directorio.
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