
NUEVA YORK.- Más de 3.5 millones de residentes en el Estado de Nueva York, entre ellos miles de dominicanos, tienen ahora 65 primaveras o más, y la pobreza entre los adultos mayores ha aumentado casi un 50% en la última lapso.
La afirmación es de Beth Finkel, directora estatal de la Asociación Chaqueta de Personas Jubiladas (AARP-NY), la estructura sin fines de utilidad más prócer de Estados Unidos, cuya encomienda es empoderar las personas para que elijan cómo residir a medida que envejecen, promoviendo la independencia, dignidad y propósito.
“Los números y la penuria son innegables, mientras tanto, miles de adultos mayores en el estado siguen atrapados en listas de demora para servicios esenciales, que incluyen el transporte a citas médicas, entregas de comida a domicilio, programas diurnos para adultos y cuidado de licenciatura.
Finkel sostiene “hay que ofrecer financiamiento total de los servicios para los adultos mayores, sin retención, hoy en día, menos del 1% del presupuesto estatal se destina a la Oficina para el Envejecimiento del Estado, a pesar de que cada $15 millones invertidos generarían $50 millones en ahorros de Medicaid.
El costo de no hacer es mucho viejo que las consecuencias financieras y a extenso plazo de hacer, dice.







