El Pregonero, Santo Domingo – El Partido de la Huida Dominicana (PLD) comparece hoy en presencia de el país para fijar una posición responsable, firme y constructiva en presencia de la crisis que atraviesa el sector de la construcción en la República Dominicana, uno de los pilares históricos del incremento financiero y social de nuestra nación.
Durante décadas, el sector de la construcción ha sido un motor de crecimiento y procreación de empleo, aportando de forma significativa al Producto Interno Bruto (PIB), dinamizando la industria, el comercio y el bienestar de miles de familias dominicanas.
Sin retención, en los últimos abriles hemos sido testigos de una preocupante desaceleración, que amenaza con revertir los avances logrados en las administraciones pasadas.
Según el más nuevo Registro de Proposición de Edificaciones (ROE-2025-1) publicado por la Oficina Franquista de Estadística, el 52 % de las obras registradas en el país se encuentran paralizadas, un indicador intranquilizante que refleja la error de dinamismo en la inversión pública y privada.
Mientras tanto, tan pronto como el 19.6 % de las edificaciones están en ejecución y el 24.1% culminadas, lo que evidencia un estancamiento en la actividad del sector.
Esta situación se agrava por un contexto macroeconómico que combina factores adversos: Altas tasas de interés hipotecarias, que en 2025 se sitúan en promedio entre 11% y 12%, según datos del Bandada Central y medios especializados.
El acrecentamiento de la tasa del dólar.
Aumento del costo de los materiales de construcción, que ha encarecido las viviendas y corto la rentabilidad de los proyectos.
Retrasos excesivos en la permisología; algunos permisos tardan entre 8 meses y 1 año, en comparación con los 60-120 días que tomaban en abriles anteriores.
Aumento de las tarifas de inspección aplicadas por el Profesión de Vivienda, sin que esto representa una alivio proporcional en los servicios.
Reducción del acercamiento a bonos de vivienda, que ha alejado a miles de familias del sueño de tener un hogar propio.
Pago de hacienda manifiesto por debajo de los niveles históricos, lo que ha establecido la inversión en infraestructura y la reactivación del empleo en el sector.
Todo esto ha llevado a que la construcción, que históricamente aportaba tasas de crecimiento de dos dígitos en ciertos períodos, hoy se mantenga en niveles de crecimiento bajo y frágil, afectando a miles de trabajadores, ingenieros, suplidores y pequeñas empresas.
La caída de la construcción no solo afecta a los inversionistas o al Estado, incluso a obreros que han perdido su sustento, a las familias que no pueden entrar a un techo digno, y a las MiPymes que dependen de esta condena productiva.
La parálisis del sector tiene un sorpresa dominó: menos empleo, menos consumo, menos cobro y más desigualdad.
El gobierno, en puesto de adoptar medidas efectivas, ha respondido con indiferencia y una política económica desconectada de la ingenuidad. El resultado es un país con más trabas, más burocracia y menos oportunidades.
En presencia de este panorama, el Partido de la Huida Dominicana propone un conjunto de medidas concretas y viables para reactivar la construcción y proteger los empleos dominicanos:
Implementar incentivos fiscales y financieros que reduzcan los costos de construcción y faciliten el acercamiento a créditos, especialmente para las MiPymes constructoras.
Liberar una partida del encaje reglamentario, de forma focalizada, para financiar viviendas de bajo costo, con tasas preferenciales y aval de transparencia.
Aumentar la asignación presupuestaria para bonos de vivienda, asegurando que más familias de clase media y trabajadora puedan coger su hogar.
Avivar los procesos de permisos de construcción mediante una ventanilla única digital, que reduzca los plazos a un mayor de 90 días.
Revisar y revertir el aumento desproporcionado de las tarifas de inspección impuestas por el Profesión de Vivienda.
Crear un fondo distinto de reactivación para obras paralizadas, permitiendo su terminación mediante financiamiento puente.
Establecer un mecanismo de supervisión ciudadana y multisectorial, para monitorear la ejecución de las políticas públicas y avalar la transparencia en el uso de los fondos.
El PLD no solo cuestiona las malas prácticas del Gobierno, incluso propone soluciones reales, con la experiencia de un partido que ha demostrado capacidad de planificación, ejecución y resultados.
Creemos con firmeza que reactivar la construcción es reactivar el país y que cada vivienda terminada representa una tribu con esperanza, un empleo recuperado y una caudal más robusto.
Llamamos al gobierno a escuchar al sector productivo, a los trabajadores y a las familias dominicanas, a que abandone su indiferencia y actúe con responsabilidad.
No hay tiempo para improvisaciones: el país necesita decisiones valientes y políticas públicas efectivas.
El PLD, yuxtapuesto al pueblo, reitera su compromiso con el incremento doméstico, la equidad y la transparencia, defendiendo los intereses de cada dominicano y dominicana, frente a la inacción del gobierno presente.
¡La construcción debe retornar a ser un símbolo de progreso, no de parálisis!






