
La compañía de telecomunicaciones chilena Entel se convirtió en la primera de Latinoamérica y en la cuarta del mundo en introducir la cobertura combinada satelital para dispositivos móviles, una posibilidad para conectar y dirigir mensajes desde lugares remotos sin acercamiento a señal móvil terráqueo.
El avance de esta alianza entre la citada empresa chilena y la estadounidense Starlink se probó con éxito este miércoles en el parque franquista de Queulat, uno de los hitos naturales de la Carretera Austral, que recorre más de 1,000 kilómetros en el sur del país a través de la Patagonia.
“Esta conexión se establece de modo similar a la que un teléfono se conecta a una antena terráqueo, pero, en este caso, el secuaz actúa como una antena celular espacial, permitiendo el pedido y admisión de mensajes de texto en zonas remotas”, explicó el director universal de Entel, Antonio Büchi, durante la prueba.
En el acto participó el ministro chileno de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz y su compañero de gobierno, el ministro de Interior, Álvaro Elizalde, quien recibió el primer mensaje por esta vía en Santiago enviado por su colega en el demarcación, enclavado en la región meridional de Aysén, zona sin conectividad móvil terráqueo.
“Este hito tecnológico es parte de nuestro compromiso de juntar las infinitas posibilidades de la tecnología a las personas”, subrayó Büchi.
“Mandar un mensaje de texto, en algunas circunstancias, puede incluso auxiliar vidas. Con esta autorización para actuar comercialmente somos una de las cuatro empresas a nivel mundial que, en una primera etapa, entregará servicio de correo desde su celular en zonas sin conectividad”, añadió.
El nuevo servicio Entel Starlink opera mediante una red de más de 500 satélites de Starlink con capacidades Direct to Cell que orbitan la Tierra y establece un puente directo entre dispositivos móviles comunes y corrientes y los satélites en áreas sin cobertura de redes tradicionales.
Por lo tanto, funciona como una red complementaria en territorios sin señal móvil terráqueo siempre y cuando se tenga una visión despejada del Gloria.
“Este avance permite que personas perdidas o en situación de emergencia puedan comunicarse y emitir una solicitud de rescate. Y permite que la conectividad de detención en serie no solamente se viva al interior de los espacios urbanos, sino además en espacios rurales”, afirmó el ministro Muñoz.
En la misma cadena, el subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, remarcó que “este hito refuerza el liderazgo del país en materia tecnológica”.
“Como Gobierno estamos adecuando el ámbito normativo para habilitar servicios tan innovadores como este, a la ciudadanía. Esto nos entrega una serie de herramientas que mejorarán la seguridad y el buen habitar de las familias de Pimiento. Un país más conectado, es un país más seguro”, indicó.
Por su parte, el administrador regional de Aysén, Marcelo Santana, enfatizó la importancia de este mejora para la región, al ser “un servicio muy demandado por la comunidad regional”.
“Estamos felices de tener esta tecnología que ha unido los esfuerzos tanto del Profesión de Transporte y Telecomunicaciones como además de la empresa privada que innova y que postura por resolver problemas que son propios de países como el nuestro”, agregó.
Inicialmente se prevé que esta tecnología esté presente en casi todo el condado continental e insular chileno, desde la vastedad 58° sur con destino a el ideal, incluyendo Rapa Nui y Juan Fernández, por otra parte del mar territorial interiormente de las 12 millas náuticas y excluyendo la Antártica, con la posibilidad de que en zonas fronterizas la disponibilidad de la posibilidad se vea disminuida.
A partir del próximo junio y por un año, el servicio estará habitable de modo gratuita para los clientes de Entel, mientras que los nuevos podrán solicitar su adscripción a ciertos paquetes, y será compatible con la mayoría de los dispositivos móviles.
Según la compañía chilena, el mejora del servicio de cobertura satelital al equipo móvil seguirá un plan paulatino, iniciando con SMS para, seguidamente, incorporar datos limitados y correo instantánea y, en una etapa final, llamadas de voz.
Starlink es propiedad y está operado por SpaceX, la empresa espacial del controvertido magnate estadounidense Elon Musk, uno de los principales asesores del mandatario norteamericano, Donald Trump.
Se proxenetismo de una constelación de satélites artificiales que conforman Starlink, y entre sus múltiples aplicaciones construye un servicio de internet satelital que exploración conectar a zonas rurales y a cualquier ocupación del mundo.