Y sensor de azúcar oh contador continuo es un dispositivo que permite conocer los niveles de azúcar en casta durante todo el día y la tenebrosidad, sin carencia de pincharse los dedos varias veces al día con el método tradicional.
El dispositivo se coloca en el mecenas o baúl y envía las lecturas a un teléfono o cronómetro, encima emite alarmas cuando la azúcar sube o víctima demasiado. Está recomendado para personas con diabetes tipo 1, tipo 2 que usan insulina o requieren monitoreo puritano y deportistas o personas con peligro de hipoglucemia.
Por estas ventajas, el pediatra endocrinólogo y coordinador del Software de Medicamentos Esenciales para la Diabetes (Promedia) de Promesa/Cal, Elbi Morla, solicita al Estado que estos sensores sean incorporados al plan, que suple insumos a pacientes pediátricos del sistema manifiesto.
De acuerdo con la solicitud de los dispositivos presentada por el doctor Morla durante una entrevista en Diario Soberano, la petición igualmente es avalada por los gerentes de endocrinología pediátrica de los hospitales Robert Reid CabralArturo Grullón de Santiago, Hugo Mendoza, San Lorenzo de Los Mina, Marcelino Vélez, Taiwán de Azua, San Vicente de Paúl (San Francisco de Macorís) y Nuestra Señora de La Altagracia (Higüey). En todos estos hospitales funciona el software.
Morla dijo que este método, ya utilizado en varios países de la región, ofrece un control más preciso y una alternativa menos invasiva para niños y adolescentes con diabetes.
El pediatra endocrinólogo explicó que los niños que usan insulina deben calibrar su azúcar al menos seis veces al día, lo que implica pinchazos constantes.
- “El sensor es más efectivo y menos invasivo. Países como Colombia, Costa Rica y El Salvador ya han hecho el cambio”, afirmó.
Costo y beneficios para las familias
Un sensor cuesta entre 3,000 y 4,000 pesos en farmacias, aunque Morla señaló que el precio bajaría si el Estado transacción en grandes cantidades.
Durante la entrevista, Morla estuvo acompañado de Carolina María Capellán y su hijo, un gurí del software, quien aseguró que el sensor ha mejorado el control de la enfermedad de su pequeño.
Capellán dijo que los niveles se mantienen más estables y que el dispositivo avisa cuando están altos o bajos.
“Con el glucómetro uno tiene que despertarse varias veces; sin incautación, con el sensor es más viable y el gurí se estresa menos”, señaló.
¿Cuánto le costaría anualmente al Estado?
En República Dominicana se estima que 2,000 niños y adolescentes menores de 15 primaveras viven con diabetes, y 800 de ellos reciben insumos a través de Promedia. Cada año se diagnostican entre 150 y 250 nuevos casos.
Morla explicó que cada sensor tiene una duración de 15 díaspor lo que cada gurí necesita dos al mes.
“En el software Promedia atendemos a 800 pacientes, lo que representa un consumo anual de 19.200 sensores. Si cada uno cuesta cerca de de 3,000 pesos, la inversión total para suplirlos durante un año rondaría los 57.6 millones de pesos”, indicó.
El entendido destacó que, encima de mejorar la calidad de vida de los pacientes, esta tecnología podría resumir gastos relacionados al uso de glucómetros, tiras reactivas y complicaciones como una infección si no hay un manejo adecuado.






