El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró este lunes con una subida del 0.63%, hasta los US$62.26 el barril, posteriormente de que la alianza OPEP+ anunciara un aumento en su producción más moderado del que esperaban los operadores.
Al cerrojo de la etapa en la Bolsa Mercantil de Nueva York, los contratos de futuros del WTI para entrega en octubre sumaron US$0.39 con respecto a la sesión del jueves.
El cartel OPEP+, liderado por Arabia Saudí y Rusia, acordó ayer un nuevo incremento de la producción de crudo para octubre, de 137,000 barriles diarios, una cantidad pequeño a la de los últimos meses oportuno al debilidad de la demanda mundial.
Se negociación del séptimo incremento desde abril, cuando además aumentaron la producción en 137,000 barriles diarios. Posteriormente sorprendieron al triplicar el incremento mensual (hasta 411,000 bd) en mayo, junio y julio, para retornar a acelerarlo en agosto y septiembre (548,000 bd).
Con esta nueva subida, la OPEP+ incrementó desde abril en 2.6 mbd su producción, más o menos del 2.5% de la demanda mundial, con el objetivo de reanimar su cuota de mercado en medio de las presiones del presidente estadounidense, Donald Trump, para desencarecer los precios del petróleo.
“El sentimiento entre los operadores de petróleo se ha vuelto cada vez más cauteloso desde que la OPEP+ declaró efectivamente la lucha a los productores de crudo no miembros (de la alianza) en un intento por recuperar la cuota de mercado perdida”, apunta hoy el analista Tom Essaye en su documentación diario Sevens Report.
Según Essaye, el aumento previsto de la producción mundial y el “avería” de las perspectivas de demanda de los consumidores, especialmente en EEUU, alimentan la preocupación por un supernumerario en el mercado físico.
En el plano geopolítico, Trump dijo ayer a la prensa que está dinámico para aplicar nuevas sanciones a Rusia, posteriormente de que Moscú lanzara un amplio ataque a Ucrania, incluida la haber, durante la alboreo del sábado al domingo.






