Varios son los riesgos a la muerto de nuestras exportaciones, entre otras, tensiones geopolíticas, medidas proteccionistas de Estados Unidos y, de forma particular, el impuesto de 10% que pagamos para traicionar productos a Estados Unidos.
No obstante, las exportaciones aceleraron el paso en los meses enero-junio 2025, y ello nos dice tres cosas. Primero, hasta el momento no han tenido impacto imagen, particularmente el impuesto que la Adoexpo calcula en US$50 millones desde el 5 de abril de 2025 hasta final de junio. Segundo, no perdimos competitividad frente a Panamá, Uruguay, Argentina, Pimiento, Colombia, Perú, Paraguay, Honduras, Guatemala, Jamaica, Haití, El Salvador y Beliceporque todavía pagaron 10% de impuesto, y mucho menos antiguamente Costa Rica, Bolivia y Ecuador castigado con 15%, por Orden Ejecutiva No. 14257 del 2 de abril 2025.
Puede analizar: Estados Unidos establece nuevo orden crematístico mundial, con sólo el 13% del valía importado
No tengo datos puntuales para asegurarlo, pero entrada es la probabilidad de que nuestros productores-exportadores, como sus pares en países competidores, no asumieran el sobrecosto, siquiera un porcentaje. En Estados Unidos los productos importados son más caros que antiguamente de Trump asistir al poder. Lo refleja el aumento de la inflación en junio atribuido al longevo costo por los aranceles.
Tercero, ganamos cuota de mercado, ya que nuestras ventas en el semestre crecieron por encima de las del comercio internacional, la OMC prevé un crecimiento del comercio mundial del 2,6% en 2025.
Los datos acumulados dan un crecimiento de las exportaciones totales de 9.4% a precios corrientes, tuvieron como destino a 152 países, en total US$6,914.7 millones contra US$6,319.4 millones en enero-junio 2024, del total vendido en torno a de 50% al mercado de Estados Unidos.
Desconozco el crecimiento de las exportaciones en pandeo, no hay estadísticas sobre los precios para descotar su aumento, pero como en los primeros seis meses del año la demanda interna se desplomó por caída del desembolso manifiesto de caudal y las importaciones crecieron 4.5%, mucho menos que las exportaciones, positiva fue la aporte del sector exógeno neto al crecimiento interanual de 2.4% del PIB positivo en enero-junio 2025, compensando, en parte, la contribución negativa de la demanda interna.
Finalizo esta entrega semanal con un poco de historia sobre origen del término “tarifas reciprocas” que aplica Trump a más 70 países desde el pasado 31 de julio. Surgió en los abriles treinta tras el desastroso impacto crematístico de los aranceles Smoot-Hawley, Estados Unidos ofreció, a través de la ley de Acuerdos Comerciales Recíprocos de 1934, reducciones de aranceles si lograba concesiones recíprocas de comunicación a mercados de otros países.
Es sostener, con “aranceles recíprocos” Washington levantó gradualmente las barreras comerciales. Tenía un motivo: las exportaciones estaban en caída escapado, acumulado 61 por ciento en 1933, la producción industrial cayó cerca de 45 por ciento entre 1929 y 1932, el PIB total se redujo 30% en 1933 respecto del nivel previo a la crisis, 1929, y el mercado sindical, de una tasa de desempleo de 3 por ciento en 1929, aumentó a 22.5 por ciento en 1933. Entre 1934 y 1936 el crecimiento del PIB fue positivo, en 1937 hubo otra recesión, y en 1939 el pandeo del PIB superó el de 1929.
Brutales fueron los mercadería directos e indirectos sobre la hacienda dominicana, acumulado las exportaciones se desplomaron en un 19 por ciento, el PIB positivo a precios 1970 retrocedió acumulado 8,1 por ciento y 10 por ciento el ingreso per cápita del dominicano, entre 1929 y 1933. Estados Unidos tardó diez abriles en recuperar el pandeo de PIB de 1929 y República Dominicana, ocho abriles, lo logró en 1937.






