
Foto: fuente externa
“Perdón, era mucho para mí sola. Lo siento, no podía dejar mis hijos en este mundo tan cruel”. Con estas palabras se despidió Pennsylvania Jiménez en una carta antaño de envenenar a sus tres hijos en el Ensanche Isabelita, un hecho que ha causado consternación en la comunidad. La Policía dijo en una nota de prensa que la mujer “habría dejado una nota manuscrita, la cual está bajo custodia de los investigadores y del Profesión Sabido, a fin de determinar su autenticidad y contenido”.
En la misiva, la mujer reflejó el nivel de angustia que la agobiaba, asegurando que no quería que sus hijos “aguantaran todo lo que tuve que sujetar”. “Es demasiado y ya no lo resisto”, escribió, dejando deducir la desesperación que la llevó a cometer la tragedia.
Para cometer el crimen la mujer, conforme a datos policiales, la mujer de 36 abriles le dio un meollo con la sustancia a sus hijos que tenían edades de 7,9 y 11 abriles.
Vecinos narraron que Pennsylvania era percibida como una mujer celosa y que, antaño de los hechos, había acudido al punto de trabajo de su consorte, donde incluso lo habría amenazado con un cuchillo.
Las autoridades investigan las circunstancias que rodearon el caso, mientras organismos de apoyo psicológico llaman la atención sobre la importancia de desear cortejo a las personas que atraviesan crisis emocionales extremas.






