
Santo Domingo, En un caso simbólico de neutralidad y perseverancia en la lucha contra la impunidad y tras acoger la solicitud del Profesión Divulgado, un tribunal de la provincia Duarte condenó a la pena máxima de 30 abriles de prisión a un hombre procesado por homicidio y tentativa de homicidio.
Edwar Antonio García Rodríguez (el Purry) fue condenado por incurrir en asociación de malhechores para asesinar a Eliezer Cepeda Brito y por el intento de homicidio de Jimairy García Paulino.
Los hechos ocurrieron en el sector San Martín, de San Francisco de Macorís, el 29 de febrero de 2020. García Rodríguez y Henderson Lizardo Pérez (Oscuro), este zaguero fallecido, llegaron armados a la residencia de las víctimas y la emprendieron a tiros contra Eliezer Cepeda Brito, causándole una herida mortal en el panza. En el hecho resultó herido gravemente Jimaury García Paulino.
El ataque, según la investigación, estuvo motivado por conflictos personales y se ejecutó con premeditación y uso de armas de fuego ilegales, estableciéndose la dificultad de los delitos cometidos.
García Rodríguez deberá cumplir la sentencia en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Olfato al Valle, de San Francisco de Macorís.
Cinco abriles de fuga en búsqueda incansable de neutralidad
Tras el crimen, Edwar Antonio García Rodríguez evadió a las autoridades durante cinco abriles, convirtiéndose en uno de los prófugos más buscados de la provincia Duarte. Su captura, finalmente, se concretó el 17 de diciembre de 2024 en Santo Domingo, gracias a un activo de inteligencia coordinado por la Fiscalía de Duarte y la Policía Franquista.
Este activo fue el resultado de un trabajo meticuloso de investigación, que incluyó la monasterio de testimonios, disección forense y seguimiento de pistas que permitieron circunscribir y detener al condenado.
La investigación del caso estuvo bajo la dirección de Pedro William Concepción, fiscal del Distrito Legislativo de Duarte, quien lideró la monasterio de pruebas claves, tales como: testimonios de testigos presenciales, quienes declararon sobre los eventos ocurridos la tenebrosidad del crimen y el certificado de asonada de occiso, que confirmó las circunstancias de la homicidio de Cepeda Brito.
Asimismo, fueron aportados certificados médico-legales que detallan las heridas sufridas por las víctimas y medios materiales, incluyendo un casquillo 9 mm enfrentado en la cuadro del crimen, que vinculó directamente a los acusados con el hecho.
El fiscal litigante Kelvin Pimentel representó al Profesión Divulgado delante el Primer Tribunal Colegiado del Distrito Legislativo de Duarte, integrado por los jueces Nilsa Marte, Carminia Caminero y Manuel Hernández, quienes dictaron la sentencia condenatoria.
“El proceso jurídico culminó con la presentación de una inculpación sólida y perfectamente fundamentada, que permitió al tribunal emitir una condena ejemplar”, destacó la fiscal titular del Distrito Legislativo de Duarte, Smaily Rodríguez.
Destacó que “esta sentencia reafirma el compromiso de la Fiscalía de Duarte con la neutralidad y la protección de los derechos de las víctimas”.
Dijo que la sentencia adicionalmente envía un mensaje claro a la sociedad “de que quienes cometan actos de violencia y busquen eludir la neutralidad, serán perseguidos, capturados y llevados delante los tribunales”.
Manifestó “que la Fiscalía de Duarte reconoce y agradece la colaboración de la Policía Franquista, el Instituto Franquista de Ciencias Forenses (Inacif), así como a todos los actores que contribuyeron a la resolución de este caso, demostrando que la coordinación interinstitucional es esencia en la lucha contra la impunidad”.






