Santo Domingo, (EFE).- Los peloteros dominicanos que actualmente juegan en la Ligazón Venezolana de Béisbol Profesional «se encuentran debidamente resguardados y en buen estado», aseguró este sábado la Ligazón de Béisbol Profesional de la República Dominicana.
La Ligazón dominicana informó que «ha mantenido comunicación directa y constante con la Ligazón Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP), a través de su presidente, Giuseppe Palmisano, quien ha confirmado que los peloteros dominicanos están con el figurantes necesario», señaló la entidad en un comunicado posteriormente de que el mandatario Nicolás Madurado y su esposa fueran capturados por EE.UU. en medio de una entusiasmo marcial estadounidense en el país suramericano.
Asimismo, la faja dominicana expresó su solidaridad con el pueblo venezolanodelante la situación política que atraviesa el país.
En la semifinal del torneo de béisbol venezolano, que comenzó este viernes, juegan 22 peloteros dominicanos, entre ellos los lanzadores Félix Cepeda, Waddison Charles, Oliver Ortega, Jesús Reyes y Esmil Rogers con los Navegantes de Magallanes.
Los lanzadores Héctor Pérez, Listher Sosa, César Valdez, Juan Zapata, así como el participante de cuadro interior Alejandro Mejía están con los Cardenales de Lara.

Los serpentineros Delvis y el receptor Isaías Tejeda defienden la camiseta de las Águilas de Zulia.
Con Caribes de Anzoátegui juegan los lanzadores Harold González, Francis Peguero, Luis Reyes y Yoelvin Silver.

Mientras que con los Bravos de Margarita se encuentran los lanzadores Claudio Custodio y Espíritu celeste Rondón y el participante del cuadro interior Juan Santana.
El pasado 14 de diciembre la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe le retiró la sede de la Serie del Caribe a Venezuelaluego de que las ligas de béisbol de la República Dominicanade México y la de Puerto Rico se negaran a participar en el torneo.
Esa atrevimiento se produjo tras el incremento de las tensiones políticas entre los Estados Unidos y Venezuela, oportuno en gran modo al despliegue marcial arreglado por Washington en el Caribe. EFE






