SANTO DOMINGO.-La historia de los premios de la Agrupación está marcada por un familia selecto de películas que lograron concentrar un número inusual de nominaciones al Óscar.
A la inicio de la repertorio se encuentra Sinners (2025), con 16 nominaciones, aunque los resultados definitivos se conocerán tras la ceremonia de premiación. Le siguen producciones emblemáticas como Titanic (1997), La malvada (1950) y La La Land: una historia de apego (2016), todas con 14 nominaciones.
Algunas de estas películas no sólo destacaron por su presencia en múltiples categorías, sino además por su desempeño en la entrega de premios; Titanic es uno de los casos más emblemáticos, al convertir 11 de sus 14 nominaciones en premios Óscar, una número histórica.
En contraste, otras producciones con stop número de nominaciones obtuvieron menos reconocimientos, lo que refleja la entrada competencia en cada estampado.
Interiormente del familia de películas con 13 nominaciones aparecen títulos de distintas épocas y géneros. Clásicos como Lo que el singladura se llevó (1939) y De aquí a la perpetuación (1953) lograron ocho premios cada una, mientras que cintas como Forrest Gump (1994) y Chicago (2002) obtuvieron seis estatuillas.
Producciones más recientes, como Oppenheimer (2023) y La forma del agua (2017), consolidaron su área en esta repertorio con una resistente presencia en las nominaciones, aunque con pequeño número de premios ganados en comparación con algunos clásicos.
Este relación evidencia cómo las nominaciones al Óscar reflejan tanto el impacto bello y técnico de una película como la variedad de criterios que influyen en la valentía final de la Agrupación. Todavía hay que esperar hasta la ceremonia de premiación para conocer cuantas de esas nominaciones se van a convertir en premios. Porque una cosa es arrasar en las nominaciones y otra ser el gran triunfador de la tenebrosidad.






