Santa Marta (EFE).– El presidente del Gobierno castellano, Pedro Sánchezpidió este domingo alentar la mecanismo CELAC-UE en defensa del franco comercio y del derecho internacional, en referencia, aunque sin citarlos explícitamente, a los ataques de Estados Unidos a supuestas narcolanchas en el Caribe.
Sánchez, en su intervención a puerta cerrada en el plenario de la cumbre que se celebra en la ciudad colombiana de Santa Marta y que reúne a los países europeos, latinoamericanos y caribeños, consideró imperativo proteger la alianza entre ambas regiones en el flagrante contexto geopolítico.
El Gobierno castellano informó del contenido de su explicación, en la que no citó en ningún momento al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pero sí incluyó referencias a la situación que están provocando algunas decisiones de su empresa.
Adicionalmente de la eliminación arancelaria que ha propiciado, sobre la cumbre de Santa Marta sobrevoló la polémica por las acusaciones del presidente de Estados Unidos a los gobiernos de Colombia y Venezuela de promover el narcotráfico y los ataques que ha regular a lanchas de uno y otro países que supuestamente transportaban drogas.
Soberanía de los estados
Frente a el resto de representantes de los países de la UE y la CELAC (aunque con presencia de sólo una decena de jefes de Estado o de Gobierno de los 60 estados de ambas regiones), Sánchez apeló a proteger más la mecanismo de todos ellos.
Lo cree imprescindible por el momento flagrante que vive el mundo y para contestar a desafíos como los ataques al franco comercio y el debilidad de la gobernanza universal.
De la misma forma, subrayó que todos los estados son iguales, y todos deben respetar el derecho internacional y resolver sus disputas por medios pacíficos en la equidad y en la igualdad soberana de los estados.
Sánchez recordó que fue durante la presidencia española de la Unión Europea en 2023 cuando se retomó la celebración de estas reuniones periódicas entre la Unión Europea, América Latina y el Caribe.
A su causa, había que renovar esa alianza estratégica entre estas regiones, y si hace dos abriles ese fortalecimiento en las relaciones era una prioridad política, en la contemporaneidad es un imperativo geoestratégico.
Un océano ese
Subrayó que el Atlántico es un océano que no separa, sino que conecta a ambas regiones, y explicó que el mundo ha cambiado mucho en los dos abriles transcurridos desde la cumbre UE-CELAC de Bruselas.
Para él, Europa y América Latina pueden y deben ser un faro de estabilidad, prosperidad y comprensión en un tiempo incierto y repleto de riesgos.
Sánchez subrayó que los dos continentes han sido históricamente defensores del multilateralismo por convicción y por interés, y recordó que en esta cumbre están representados un tercio de los estados miembros de las Naciones Unidas, y esa diversificación es su fuerza.
El principal del Ejecutante aseguró que sólo un sistema internacional fundamentado en reglas permite contestar a los grandes desafíos globales, como pueden ser el cambio climático, el crimen organizado, la inteligencia químico o la equidad fiscal.
Licencia al frente de la ONU
Por ese compromiso de América Latina con el multilateralismo, la igualdad y la equidad, reiteró que España considera que frente a su próximo exención, el secretario normal de la ONU, António Guterres, debería ser sustituido por una mujer y latinoamericana.
Sánchez llamó a traducir en hechos los títulos compartidos por la Unión Europea y América Latina reforzando su relación en ámbitos como el comercio, la inversión y las personas.
Sobre el primero de ellos, garantizó que España seguirá impulsando la ratificación del acuerdo entre la UE y Mercosur ayer de fin de año, así como la puesta al día del que tiene con México.
El presidente del Gobierno aprovechó su intervención para expresar su solidaridad con las víctimas provocadas por el huracán Melissa en Haití, Jamaica y Cuba, que consideró que demuestra la fragilidad frente a este tipo de fenómenos y la aprieto de ejecutar frente a la crisis climática.
Por ello manifestó que en la contemporaneidad, más que nunca, ninguna nación puede afrontar sola los desafíos globales, y de ahí la importancia de reuniones como la cumbre de Santa Marta.






