Santo Domingo, 5 jul (EFE).- El Consejo Franquista para la Albor y la Adolescencia (CONANI) instó a la sociedad dominicana a cambiar patrones culturales que normalizan las uniones tempranas y los embarazos en adolescentes, aunque admitió que ha habido importantes avances en la reducción de estas prácticas en el país.
«No podemos seguir viendo como poco habitual que una pupila o adolescente interrumpa su incremento, abandone la escuela y asuma roles de adulta antaño de tiempo. Las uniones tempranas son una forma de violencia, y como sociedad debemos erradicarlas desde la raíz cultural que las sostiene», afirmó Ligia Pérez Peña, presidenta ejecutiva del CONANIsegún un comunicado de la entidad.
Para esta institución, romper con ello no depende solo de leyes o estadísticas, sino que además hay que mudar las creencias, costumbres y actitudes que en muchos entornos justifican, minimizan y propician estos problemas.
De acuerdo con los datos más recientes de la Sondeo Franquista de Hogares (ENHOGAR 2024), un 24.9 % de las mujeres de 20 a 24 primaveras se unió antaño de cumplir los 18 primaveras y un 4.8 % lo hizo antaño de los 15, lo que, en comparación con 2019, supone una disminución en 6.6 y 4.6 puntos porcentuales, «datos que reflejan progresos, pero además la magnitud del desafío».
4,286 CASOS DE ADOLESCENTES EMBARAZADAS
En cuanto al estorbo en adolescentes, durante el primer trimestre de 2025 se registraron 4,286 casos de adolescentes cuyas edades oscilan entre 10 y 19 primaveras, como recoge el posterior reporte de la Oficina Franquista de Estadística.
Pérez Peña insistió en que las relaciones sexuales de un adulto con menores de tiempo constituyen el delito de tropelía sexual, según el Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes, como toda maña sexual con un peque, pupila o adolescente por un adulto, o persona cinco primaveras longevo, para su viático sexual.
Agregó que los menores de tiempo no pueden consentir relaciones sexuales porque no tienen capacidad reglamentario.
Por otra parte, recordó, son delitos penados por ley entregar peculio a cambio de relaciones sexuales con menores, así como aceptar remuneraciones o cualquier retribución por la entrega de un peque, pupila o adolescente para comercialización, prostitución, explotación sexual y cualquier otra maña que le denigre. EFE
ACM
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